Temporadas: 2.
Finalizada: no (renovada para una tercera temporada).
Tipo: Drama, adolescentes, amor.
Dónde verla: Netflix.
Que la adolescente protagonista de las series de adolescentes se debata entre su atracción por el malote y el buen chico es un clásico, ¿pero esto de que los dos intereses románticos sean hermanos es una moda Z o qué? ¡Como no nos llegaba la tóxica de El verano en que me enamoré, Mi vida con los chicos Walter coincide en tiempo y forma con ella. Y luego está el tema de que los adolescentes de 15 años parezcan señores de 80: aclarémonos, queridos estadounidenses, o son modelo Euphoria o este, los dos… ¡complicado!
Esta serie es como un Yellowstone cutre de adolescentes, para entendernos. La protagonista, Nikki, una adolescente de 15 años que viste como si y actúa como si tuviese 70, pierde a toda su familia en un accidente y es acogida por la mejor amiga de su madre, una veterinaria que vive en un rancho en Colorado con su marido, siete hijos y una hija. Ah, y dos sobrinos que se quedan huérfanos también. Por supuesto, Katherine, la madre, es perfecta, dulce, comprensiva y trabaja y sostiene a su marido y sus hijos con abnegación. George, su marido, al que presentan como un buen tipo, es sin embargo el modelo de hombre que se pasa el día quejándose: es decir, el rancho funciona porque Katherine es Superwoman, vienen a decirnos. Lo de siempre.
Para centrarnos: Jackie llega al rancho, conoce a la familia, que es maravillosa, y se siente atraída de inmediato por dos de los hermanos, el guapo pero problemático Cole y el adorable pero sosillo Alex. Las dos temporadas versan sobre lo mismo: ella está con Alex, pero Cole siempre está ahí cuando lo necesita. Dramas adolescentes, amistad, adultos con problemas económicos… Las dos temporadas repiten el mismo patrón, con final donde reconoce sus sentimientos por Cole y la lía… En la segunda, tras un culebrón con el hijo mayor, que quiere reconvertir el rancho en un complejo de turismo de naturaleza, el final queda abierto de nuevo (en la primera con la decisión de Jackie de regresar a New York tras besar a Cole) cuando, tras ir a buscar a su padre a los prados altos, donde se va a plantar un viñedo, el hijo mayor aparece con ambulancias gritando «¡Es papá!»
En fin, una serie entretenida para un domingo de lluvia.
