Temporadas:3.
Finalizada: sí.
Tipo: Drama, adolescencia.
Dónde verla: HBO.
Euphoria tenía todos los papeles para convertirse en una serie de culto, pero su creador, Sam Levinson, es una especie de fetichista sexual que dilapidó un argumento excepcional para tornar los personajes de adolescentes atormentadas en juguetes sexuales. La tercera temporada deja un mensaje claro a las mujeres: hazte puta, es como más pasta se gana.
La primera temporada me sorprendió: era una de las pocas series que no ahorraba brutalidad para contarnos cómo es ser adolescente en el mundo digital. El personaje principal, Rue, una impresionante Zendaya, tiene graves problemas de adicción, y solo el canto desgarrador de su personaje bastaría para hacer de esa primera temporada una temporada enorme, pero es que el resto de los personajes tenían su propia sonata desesperada, y entre todos compusieron una balada llena de dolor. Cassie intenta ser vista por algo más que su físico, pero su inseguridad le impide luchar por ello dejando precisamente de explotar su físico: es la maldición de las mujeres, sí, criadas para ser objetos, y que necesitan muchos años y muchas batallas para aprender a desprenderse de todo ese bagaje. Este tema se toca mucho en la serie. Maddie tiene una relación tóxica con Nate, con violencia incluida, aunque ella la acepta. Nate es un maltratador psicológico, un drama con patas, a la sombra de un padre del que descubre un turbador secreto, y jugando a dos bandas con Maddie y Cassie. Fez vive de vender drogas y, aunque tiene un buen corazón (intenta ayudar a Rue a dejar las drogas), la mierda lo rodea. Kat, harta de vivir angustiada por su sobrepeso, decide convertirlo en una baza a su favor, pero en Only Fans. En fin: son todos un poema. El riesgo de la trama era evidente: chicas que usan su sexualidad para conseguir las cosas, chicas que aceptan el dominio masculino para vivir sus vidas… pero quizá creí que esta puesta en escena tendría un camino diferente en la segunda temporada: no fue así.
En la segunda temporada todo empieza a torcerse. El hilo conductor es una obra de teatro que Lexi, la hermana de Cassie, prepara para el instituto, jugando entre la realidad y la ficción de la obra, que se inspira en la pandilla de amigas: Cassie, Rue, Kat, Jules, Maddie y la propia Lexi, y los chicos y problemas que las rodean. Hay mucho drama: Rue pilla a Cassie y a Nate y lo cuenta: Maddie y Cassie acaban a hostias en plena representación de la obra. Nate termina denunciando a su padre, Cal, por acostarse con menores (entre ellas la trans, Jules); Kat encuentra el amor pero lo dinamita, sin que entendamos bien por qué; Rue sigue drogándose y desintoxicándose según el capítulo… y Lexi se siente atraída por Fez, el camello, que tiene su propio final terrible con su socio, el niño sociópata, muerto en una redada en la casa y él entrando en prisión. La relación de Rue y Jules es un sinsentido, y la de Cassie y Nate otro. Y así llega, años después, la tercera y última temporada: ya son todos adultos. Y ellas todas putas, de un modo u otro. Cassie vende su sexualidad en Instagram y sueña con triunfar en Only Fans mientras prepara su boda con Nate, que se ha hecho cargo de la empresa de construcción de su padre y parece haber cambiado. Impresionante: el único personaje que se medio redime es el más chungo de Euphoria. Cosas de ser tío, imagino.
Rue, que se mete en un lío en la segunda temporada cuando acepta la maleta de drogas de la traficante y su madre la pilla, tirando todo por el váter, ahora le debe tanta pasta que tiene que currar de mula para ella. En una de las entregas conoce al dueño de un emporio de puticlubs y clubs de baile erótico y le suplica que la deje trabajar para él y la libere de su carga con la traficante. Y Rue aparece feliz entre mujeres que deben vender su cuerpo para sobrevivir, y que cuando mueren a nadie importa. Maddie es representante de actores e influencers, y Cassie quiere reconciliarse con ella pero no solo porque tenga remordimientos: la necesita para triunfar en Only Fans. Jules ahora vive de un viejo rico, convertida en amante. Lexi es la única con un trabajo normal, aunque explotada. Es decir, ELLAS o son putas o tienen trabajos de mierda, pero ELLOS se han hecho mayores con empleos «normales». Faltan unos cuantos capítulos para que termine la tercera temporada: volveré entonces a terminar esta crónica de una muerte anunciada.
