Tipo: Amor, adolescentes, drama.
Dónde verla: Prime.
Estaba claro que Prime iba a intentar aprovechar el éxito de la trilogía Culpa mía, pero creo que se han precipitado, porque la primera película de la segunda trilogía que adaptan de Mercedes Ron es, francamente, malísima. Se han equivocado al meternos un triángulo amoroso entre una chica y dos hermanos guapísimos: estamos saturadas después de Mi vida con los chicos Walter y The Summer I Turned Pretty de tanta tontería. ¿No hay más posibilidades para hacer triángulos amorosos absurdos que los dos puñeteros hermanos?
Esta saga sigue a Kamila Hamilton, que parece tenerlo todo bajo control hasta que vuelven a su vida los hermanos Di Bianco. Su madre y ellos dejaron el pueblo hace siete años tras un escándalo familiar que iremos descubriendo poco a poco. Thiago dio a Kami su primer beso, y Taylor era su mejor amigo y su protector. Cuando vuelven de repente, la vida de Kami se trastoca.
¿Qué está mal en esta película? No sé ni por dónde empezar… Primero, por la sexualización de la protagonista y la vuelta a posiciones machistas de mierda (más de lo normal en este tipo de productos) disfrazadas de empoderamiento. Segundo, porque la trama es aburridísima y no logra engancharte en ningún momento, ni siquiera con el misterio familiar. Podría seguir pero lo veo innecesario: el resumen es que la madre de Kami y el padre de los dos hermanos se liaron hace siete años y Kami, al desvelarlo en una reunión donde estaban todos, provoca sin querer una tragedia: la madre huye con sus tres hijos y tienen un accidente que le cuesta la vida a la hermana de los Di Bianco. Esta tragedia está muy presente aún para Thiago, que no quiere perdonar a Kami aunque la ama, y Taylor aprovecha la coyuntura para intentar ligarse al amor de su infancia. O de sempre.
