«The vampire diaries» (2009-2017).

«The vampire diaries» (2009-2017).

Temporadas: 8.

Finalizada: sí.

Información.

Filmaffinity.

Tipo: Adolescentes, vampiros, amor, placer culpable.

Dónde verla: HBO Max, Prime, Movistar.


No va a pasar a la historia como una gran serie, pero sí como uno de esos enormes placeres culpables en el que tod@s, en mayor o menor medida, hemos caído alguna vez. La primera temporada nos presenta a Elena Gilbert, una adolescente que vive en Mystic Falls, que ha sufrido una terrible pérdida e intenta seguir adelante, y a a los hermanos Salvatore, el formal Stefan y el terrible Damon (del que todas estamos perdidamente enamoradas, porque no se puede ser más guapo que Ian Somerhalder). Stephan es un nuevo alumno del instituto de Elena, y pronto se sentirán atraídos el uno por el otro. Entonces aparece Damon para liarlo todo.

A lo largo de las ocho temporadas todo se lía y deslía con unos giros de guion asombrosos (mejor tomárnoslo todo a coña), pero, básicamente, el centro de la trama es el pasado de Elena, cuya doble, de la que ella es la doppelgänger, como dicen en la serie y queda más fino, era malísima, pero los dos hermanos Salvatore la amaban. Al encontrarse con Elena, que es igual que Katherine, la vieja rivalidad renace, y la mitad de la serie se centra en esto: hoy quiero a Stephan pero me atrae Damon, ahora Stephan es bueno y ahora malo, de repente Damon es el tío más romántico de la tierra… Alrededor de ellos hay muchos otros personajes: Tyler, el hombre lobo; el malísimo y viejísimo vampiro Klaus (que tendrá su propio spinoff, The originals); Bonnie, la mejor amiga de Elena y bruja para más señas o la rubia Caroline, que evoluciona de animadora superficial a mujer responsable. Como Nina Dobrev, la actriz que interpreta a Elena y a Katherine, decidió dejar la serie en la sexta temporada, la trama se centró en Damon y Bonnie luchando por recuperar a sus amigos y seres queridos, y se introdujo a un nuevo malvado, el brujo Kai. Las dos últimas temporadas son totalmente olvidables, pero Elena volverá para un crossover en la séptima con la tercera temporada de The Originals y para el romántico y esperado final que la une con Damon para siempre. Las dos primeras temporadas están muy bien, pero el resto son un culebrón tremendo. Y, aun así, me quedé, jajaja.

Si has llegado hasta aquí es porque, aunque te joda, te enganchaste a esta serie adolescente de vampiros. No hay nada de lo que avergonzarse: ¡no solo de Los Soprano vive el hombre, o la mujer!

¡Así que vamos a repasar la serie temporada a temporada!

La primera es seguramente la mejor: conocemos a todos los protagonistas de la larga saga vampírica. Elena es una adolescente traumatizada por el accidente de coche que le costó la vida a sus padres. Ella viajaba con ellos pero, milagrosamente, se salvó. Su hermano pequeño, Jeremy, no está menos afectado: lidia con su dolor bebiendo y drogándose, ante la desesperación de Elena y Jenna, la hermana de su madre y tutora legal de los hermanos Gilbert. La mejor amiga de Elena es Bonnie, descendiente de las brujas de Salem que se instalaron en Mystic Falls huyendo de la cacería, y aunque comienza la serie sin creer a su abuela cuando le cuenta lo poderosas que son, pronto descubrirá que tiene magia a cascoporro. La otra amiga es Caroline, que es neurótica, insegura y bastante pesada, aunque irá mejorando temporada a temporada. Se siente muy insegura respecto a Elena, que suele brillar sin ni siquiera pretenderlo, y Bonnie es el pepito grillo que intenta hacerle entender que ella es válida tal y como es, sin tener que competir con nadie.

La llegada de los hermanos Salvatore revoluciona la pequeña ciudad: Stefan pronto se convierte en el novio de Elena, pero Damon está ahí, irremediablemente enamorado de ella también. Aunque Damon se presenta como un vampiro asesino sin escrúpulos, poco a poco iremos descubriendo quién le ha hecho ser así, que no es otro que su hermano. La rivalidad de los dos por el amor de la superficial Katherine, hace 150 años, llevó al desastre a todo el pueblo, ya que por culpa de Stefan su padre descubrió que la joven era una vampira y aceleró la captura de todos los que vivían en el pueblo. Los fundadores de Mystic Falls, las familias que en el presente siguen manejando el cotarro (los Fell, Gilbert, Lockwood, etc), forman un cónclave secreto para librarse de los vampiros y los queman en una iglesia. Bueno, eso se creía, pero pronto sabremos que no ardieron: Emily Bennet, la bruja que vivía con Katherine, a la que debía la vida, evitó que muriesen quemados, pero los confinó con magia bajo la iglesia, donde llevan más de un siglo atrapados. Stefen ha vuelto a casa porque quiere conocer a Elena, pero Damon regresa porque quiere liberar a Katherine. Tras muchos enredos, convencen a Bonnie y a su abuela para que los ayuden a abrir la cripta y sacar a Katherine, pero cuando entran se dan cuenta de que su amada no está allí, lo que conmociona a Damon: es consciente de que ella está viva y nunca lo ha buscado. Drama.

El hechizo para abrir y cerrar la cripta es demasiado exigente, y la abuela de Bonnie cae rendida y morirá poco después en su casa, sin saber que no han sellado la puerta. Las decenas de vampiros que estaban atrapados allí comienzan a salir, y se va a liar parda. Entre ellos está Pearl, la mejor amiga de Katherine, que se reúne fuera con Anna, su hija, que logró escapar en su día y lleva décadas intentando rescatar a su madre. Para ello tiene que acercarse a Elena y los Salvatore, y lo hace a través de Jeremy, aunque terminará enamorándose de él.

Los vampiros liberados están bajo el mando de Pearl, que es inteligente y sabe que deben pasar desapercibidos, pero un grupo de disidentes decide ir a lo suyo y, cómo no, el grupo secreto de fundadores debe tomar cartas en el asunto. Damon ha logrado engatusarlos para entrar en el grupo, y va forjando una amistad real con la madre de Caroline, la jefa de policía del pueblo.

Hay más dramas, porque más de 20 capítulos dan para mucho: Matt, el amigo de toda la vida y ex de Elena, sigue enamorado de ella, pero comenzará a sentirse atraído por Caroline. La hermana de Matt, una chica con problemas de drogas a la que ama Jeremy, está enamorada de Tyler Lockwood, y los dos adolescente se llevan a matar. Vicky se convierte en vampira por culpa de Damon, y es incontrolable: ataca a Jeremy y tienen que matarla. También conocemos a Lexi, la mejor amiga de Stefan, a la que Damon termina asesinando a sangre fría para ganarse su puesto en el Consejo. También conocemos en esta primera temporada a Alaric, que llega para dar clase de historia pero en realidad ha venido en busca de Damon, ya que lo vio atacar a su mujer, Isobel, desaparecida desde entonces. Otro personaje relevante es Jonh Gilbert, el tío de Elena y Jeremy, que es otro chungo tremendo. Ah, y la temporada termina con el regreso de Katherine, que es mala malísima.

En la temporada dos vamos a conocer a los hombres lobo, la maldición de los Lockwood. En el final de la primera temporada, el Consejo consigue matar a los vampiros que escaparon de la tumba gracias a un aparato inventado por el antepasado de los Gilbert que emite un sonido que los deja fuera de combate. Pero ese sonido también tumba a Tyler y a su padre, que es capturado tomado por vampiro y asesinado con los demás. Así que comenzamos la temporada con varios dramas: la muerte de Anna al final de la temporada 1 a manos del cabronazo de John Gilbert y la del padre de Tyler que, aunque era un déspota insoportable, era uno de los pilares del pueblo. Al funeral llega su hermano pequeño, el tío de Tyler: Mason (interpretado por el guapísimo Tylor Kinney, uno de los protagonistas de Chicago Fire. En esta serie no hay nadie feo, están todos y todas buenísimos, aclaro). Mason es un hombre lobo y busca una extraña piedra lunar. Tyler la encuentra, pero no se fía de su tío y no se la da. Mason termina revelándole a su sobrino la maldición y le dice que solo se activará si mata a alguien, aunque sea por accidente. Y aquí aparece en escena de nuevo Katherine, que tiene sus propios planes: obliga a Matt a provocar una pelea con Tyler para que lo mate, y aunque consiguen separarlos, en la refriega una de las chicas que andan con ellos, también obligada por Katherine, se lanza a por Tyler y, al rechazarla, muere accidentalmente. DRAMA. Katherine también necesita una vampira, así que convierte a la pobre Caroline (que está en el hospital tras sufrir un accidente al final de la primera temporada cuando el sonido antivampiros afecta a Tyler, que iba conduciendo). Caroline ve cómo toda su vida se rompe en pedazos, pero Stefan está a su lado para guiarla en su nueva vida de vampira. Y cuando Caroline descubre lo que le ha pasado a Tyler, su naturaleza bondadosa se impone al miedo y ayuda al joven en su primera transformación. Eso no impedirá que los hombres lobo que llegan liderados por Jules a buscar a Mason decidan que hay que matar a todos los vampiros. Secuestran a Caroline y la torturan, y Damon y su hermano van a rescatarla. Casi terminan muertos, pero los salva el brujo de Elijah, un personaje clave en esta serie. Elijah es uno de los vampiros originales, los primeros de la historia, de los que Klaus, temible, es el más poderoso.

Bonnie experimenta con sus poderes junto a Luca, un nuevo amigo: el hijo del brujo que trabaja con Elijah, pero pronto descubrirá que la están manipulando. Decide secuestrar a Luca y hechizarlo para arrancarle la verdad, pero lo pagará muy caro: su padre le quita sus poderes (se los devolverá antes de morir). Ah, Jeremy y Bonnie se sienten atraídos, pero la bruja no se atreve a confesárselo a Elena, y así andan a vueltas unos cuantos capítulos con el amor imposible, aunque, tras confesárselo a Elena y obtener su bendición, se convertirán en la pareja con menos química de la serie, con permiso de Tyler y Caroline.

La piedra lunar que buscaba Mason es una de las pizas necesarias para terminar con la maldición del sol para los vampiros o de la luna para los hombres lobo: quien primero rompa el hechizo dominará sobre la otra especie. Así descubrimos por qué ha vuelto Katherine y viajamos con ella a su pasado en Bulgaria, donde su hija bastarda es dada en adopción, dando lugar al linaje del que desciende Elena. La importancia de Elena es clave porque es la doppelgänger: llevan cientos de años esperando a que nazca; la piedra lunar, su sangre y otras cosillas son necesarias para revertir la maldición. Los lobos, al descubrir lo que está pasando, deciden luchar contra los vampiros, pero el brujo que ayuda a Elijah se los carga a casi todos y salva a Caroline y los Salvatore. Muertos todos sus amigos, la apenada Jules se marcha con Tyler, que decide dejar su hogar y descubrir qué es ahora. Antes de marcharse, Jules ha intentado matar a Damon en su casa, pero muerde a la vampira Rose, que, con su amigo Trevor, que muere a causa de ello, secuestra a Elena al inicio de la temporada, porque quieren entregársela a Klaus para que los perdone por su traición. Y aquí se une la historia a la de Katherine: ellos la ayudaron a escapar y bajo su custodia se suicidó y se convirtió en vampiro, impidiendo así a Klaus romper el maleficio. Llevan huyendo de él 500 años.

Elijah aparece como un Original, pero quiere matar a Klaus, así que ofrece un trato a Elena: salvará a todos sus seres queridos pero deben quedarse todos quietecitos y dejar que él sea quien actúe. Por supuesto, Stefan y Damon (al que vemos casi por primera vez ser humano cuando Jules muerde a Rose, causándole una muerte terrible que él le ayuda a mitigar) no están de acuerdo, ya que el pacto implica que Elena tiene que morir para que, debilitado Klaus tras iniciar el ritual, Elijah pueda matarlo. Ella está de acuerdo, pero sus amados no. Elijah termina con la daga que puede matar a un Original clavada, pero al sacársela vuelve a la vida: al segundo intento va la vencida; ¡jhay que dejar la daga en el cuerpo!

La cosa se va a liar mucho cuando Klaus tomr el cuerpo de Alaric para preparar su llegada y romper la maldición, pero Elena, que se planta ante los Salvatore y decide buscar una manera de matar a Klaus que no exija la muerte de Bonnie, decide despertar a Elijah y ofrecerle un acuerdo. Así vamos a descubrir que la supuesta maldición azteca que, de romperse, daría el poder a la especie que la ejecute, es falsa: la inventaron hace siglos Elijah y Klaus para ocultar el verdadero poder de la piedra: devolver a Klaus su dualidad, ya que su padre era un hombre lobo, y permitirle de paso crear más híbridos. El final de temporada nos deja a Damon cagándola una vez más, mordiendo a Elena para que, cuando Klaus la mate, vuelva a la vida, pero como vampira, y arrepintiéndose tanto que decide ir a salvar a Caroline y a Tyler, las víctimas escogidas por Klaus para el rito, recibiendo un mordisco del hombre lobo. Pero Klaus siempre va un paso por delante y tiene un plan b: su bruja, la hermana de Luca (que de secuestrada nada, es una digna acólita del vampiro), encierra en tres círculos de fuego a Elena, a Jules (que ha vuelto para cuidar de Tyler) y a Jenna. Sí, la tía de Elena ha sido convertida en vampira para reemplazar a Caroline, y su muerte va a destrozar a todos. El padre biológico de Elena, John Gilbert, hace algo honorable por una vez y pide a Bonnie que ejecute un hechizo que permitirá a Elena volver a la vida sin ser vampira, pero que exige que él muera. Sin embargo, aunque Elijah llega para rematar a Klaus tras el ataque de Bonnie tras el rito, no es capaz de hacerlo: el taimado híbrido le dice que si lo deja vivir le dirá dónde están sus hermanos (Klaus tiene a toda su familia en ataúdes con una daga clavada, sí, de lo más macabro). El pánfilo de Elijah acepta, lo salva… y termina en un ataúd junto al resto de sus hermanos. ¡Menudo es Klaus!

Damon intenta ocultar que se está muriendo, pero Stefan lo descubre, y también que la cura es la sangre de Klaus. El Original le pide a cambio de su sangre que deje a Elena y trabaje con él. Así que el recto Stefan se va a matar con Klaus para salvar a su hermano. No será el único final trágico de la temporada. Jeremy muere, pero es resucitado por Bonnie, pese a la oposición de las brujas que la ayudan desde el más allá, que le advierten que va a modificar la naturaleza de las cosas. Efectivamente, lo hará: despedimos a Jeremy viendo a los fantasmas de sus dos ex, Anna y Vicky, la hermana de Matt. Ah, olvidé que también conocemos a Isobel, la ex de Alaric, que resulta que es la madre biológica de Elena… y una fría vampira. Su final será trágico: creo que no sabían qué hacer con ella en la trama, francamente.

Así llegamos a la tercera temporada, en la que conoceremos a Rebekah, la hermana de Klaus, que la despierta sacándole la daga, y vemos a Stefan convertido en un asesino temible. Damon y Elena quieren recuperarlo, pero la cosa está complicada. La vida en Mystic Falls está más liada que nunca: Klaus cree que sus híbridos mueren porque Elena sigue viva, pero cuando llega al pueblo se da cuenta de que lo que necesita es su sangre, y convierte a Tyler en su primer híbrido. El chaval, que está liado con Caroline, va a cambiar mucho tras la transformación, ya que Klaus es su creador y lo sirve fielmente. Damon intenta ser un hombre mejor para no defraudar a Elena (que, al final de la temporada dos, cuando cree que va a morir por la mordedura de Tyler, lo besa, dándole muuuchas esperanzas). A estas alturas todas queremos que Elena elija a Damon, pero ella es fiel a Stefan pese a saber lo que está haciendo, aunque está clarísimo que está pillada por Damon. Esta temporada es una de las peores de la serie: hay tantas tramas que parece un carrusel. Para resumir: los Originales van a volver todos a la vida y, aunque parece que todos los hermanos quieren asesinar a Klaus, pronto descubrirán que su madre, que era una bruja muy poderosa, ha vuelto a la vida también con un plan para matarlos a todos. Para ellos, hace un conjunto que lo une y bastará matar a uno para matarlos a todos. Así que los hermanitos se unen contra ella. Stefan va volviendo a ser él, pero Elena no tiene claro qué siente por Damon, así que tenemos drama amoroso. Hacia el final de temporada la vemos por fin besar a Damon con ganas, aunque Jeremy los interrumpe y rompe la magia. Las que somos del equipo Damon gritamos con ganas en esa escena. Las del equipo Stefan seguro que vivieron con esperanza ese baile de los años 20 al que Elena va con el vampiro atormentado, aunque la noche se complicará, ¡cómo no!

Jeremy en esta temporada va a desaparecer, porque tras el drama de ver a sus exnovias muertas y unas cuantas miserias más, el chaval no puede más y Elena decide borrarle la memoria por segunda vez para que tenga la oportunidad de tener una vida normal. El chaval se va a Denver a vivir con unos parientes, pero a final de temporada tienen que ir a buscarlo para pedirle ayuda y vuelve a Mystic Falls.

El drama de Bonnie es el más coñazo de la temporada: tras convertir Damon a su recién recuperada madre en vampiro para salvar a Elena (en realidad la idea es de Stefan, pero Damon se sacrifica para que Elena se enfade con él y no con su hermano), se pasa varios capítulos con cara de amargada, la lían sin venir a cuento con el chaval que su madre ha acogido en su casa, con el que no pega nada, y al final, poseída por la malvada madre bruja de los Originales, convertirá a Alaric en un temible vampiro cazavampiros.

Caroline tiene sus propios problemas, pero cada vez nos cae mejor: de comenzar la serie siendo la típica rubia insoportable ha pasado a ser un personaje clave e interesante. En esta temporada tiene drama con Tyler, que, aunque intenta evitar la orden de su amo, Klaus, la morderá para presionar a los Salvatore y Elena en una de las 200 movidas que tienen esta temporada. Cuando va a darle su sangre para salvarla, Klaus se queda pilladísimo y se pasa media temporada cortejándola y dejando ver a un tío bastante menos chungo de lo que es. Caroline cree estar enamorada de Tyler (la pareja más forzada de toda la serie, en mi opinión), pero está bastante claro que no tienen futuro.

Alaric, que cada vez que muere y vuelve a la vida gracias a su anillo mágico está peor, va a conocer a Meredith Fell, una doctora, y van a empezar una relación, aunque extraña: ella cura a muchos pacientes dándoles sangre de vampiro, y cuando unos extraños y bestiales asesinatos sacuden al pueblo se da cuenta de que es Alaric quien los comete, pero sin ser Alaric: el anillo ha ido corrompiéndolo y tiene una personalidad oculta, Malaric, como lo nombra el ingenioso Damon. Al final terminará convertido en supervampiro cazador de vampiros. Forzadísimo todo.

El final de temporada nos deja a Elena convertida en vampira: Rebekah, intentando salvar a su familia, provoca un accidente en el mismo puente donde murieron sus padres, y aunque Stefan llega a tiempo para rescatarla, ella le pide que salve a Matt. Y como tenía sangre de vampiro en su sistema, al morir vuelve como vampira.

Y así llegamos a la cuarta temporada, en la que Elena aprende a ser vampira, no sin antes apagar su humanidad (incapaz de soportar el dolor de la muerte de Jeremy) y liarla parda. Pero el cambio principal es que va a dejar a Stefan y empieza a salir con Damon. Como vampira, Stefan solo intenta «arreglarla», mientras que Damon la acepta como es. Luego veremos que Elena tiene una dependencia de Damon llamada «señorío», como lo que tienen los híbridos con Klaus, y Damon se pasa toda la temporada dudando si lo ama realmente o no. Esta temporada es totalmente surrealista: el pastor Young toma el control del Consejo de Fundadores y vuela la cabaña en la que están todos, solo para abrir boca. Más adelante descubriremos que esta matanza, así como la de 12 híbridos que ejecuta Klaus, son sacrificios exigidos para despertar a Silas, un ser que lleva 2000 años en una tumba, sin morir, como venganza de una bruja a la que engañó con otra mujer. Atticus Shane, un aparentemente respetable profesor al que Bonnie pide ayuda, es quien traza todo el macabro plan para traer de vuelta a Silas, ya que, según la leyenda, además de tener una cura para convertir en humano a cualquier ser sobrenatural, si despierta se abrirá la puerta del Otro Lado, y Shane podrá recuperar a su mujer y a su hija. Tras doscientos giros de trama, con cazadores sobrenaturales incluidos (lo de meter a uno como novio de Rebekah siglos ha es de coña), lo más relevante es que Jeremy se convierte en uno y descubren que los tatuajes que crecen cada vez que matan un vampiro son el mapa hacia la tumba de Silas. Los Cinco tienen una única misión: encontrar la cura, dársela a Silas y matarlo por fin.

El final nos deja con Bonnie muerta, sacrificándose al abrir la puerta del Otro Lado para que Jeremy vuelva, Silas suelto por el mundo y, JAJAAJAJA, con la cara de Stefan, que es su doppelgänger: esto lo descubrimos en el capítulo final, antes que que lo encierre en una caja de seguridad y lo lance al fondo del lago.

La quinta temporada es otra locura: Stefan sale de la caja salvado por la bruja de Silas, pero muy afectado tras meses muriendo y resucitando bajo el agua. Elena, que ha pasado el mejor verano de su vida con Damon (creyendo ambos que Stefan se ha ido por un tiempo para no hacer las cosas incómodas), empieza la Universidad con Caroline… y sin Bonnie, que está muerta, aunque ellas no lo saben porque la bruja le ha pedido a Jeremy que no se lo diga, para que puedan disfrutar un poco de la felicidad. Surrealista.

Silas anda por ahí matando peña y dando por culo, porque quiere recuperar a su amada Amara que, como descubriremos, es otra doble de Elena. Esta temporada, francamente, es infumable. En resumen: Silas sigue dando por saco, aunque aburre a un santo; Stefan tiene síndrome de estrés postraumático y será Caroline y Katherine quienes le ayuden a superarlo. Katherine es humana ahora, tras atacar a Elena y esta enchufarle la cura para salvarse (Damon le ha dado la cura como prueba de amor), y la vida apesta para ella. En la parte «tramas imposibles» de cada temporada en esta se inventan a un investigador, Augustine, que tuvo a Damon cinco años encerrado experimentando en él. Su compañero de cautiverio, Enzo, será el vampiro añadido a la trama: uno de los herederos de Augustine ha continuado con su trabajo, es el tutor legal de Aaron, un rarito de la Universidad al que Elena conoce, y ella termina secuestrada con Damon: justo antes de que el investigador la convierta en una vampira que solo se sacia con sangre de vampiros, Aaron la salva. En la segunda trama surrealista están los Viajeros, unos nuevos seres que añaden a la trama: una es la hija de Katherine, aquella que se entregó en adopción en el siglo XV, y todos son bastante chungos, pero la chavala quiere recuperar a su madre, que, ahora mortal, se está muriendo a toda velocidad. Así que terminamos la historia con Katherine ocupando el cuerpo de Elena y dejando a Damon, que se alía con Enzo para curar su dolor y se convierte en una bestia parda. A estas alturas ya todo resulta increíble y todas queremos que la serie termine de una puta vez, pero aún nos quedan tres temporaditas más…

El capítulo final nos deja muchas incógnitas: para terminar con los Viajeros, la panda monta un plan para volarlos a todos el el Mystic Grill, y Damon es el encargado de conducir el coche para provocar la explosión, pero Elena se sube con él. Todo está preparado para que, mientras explota todo, Bonnie saque del Otro Lado, que se está destruyendo, a todos sus amigos, pero, mientras Liv, la nueva bruja que aparece esta temporada, está ayudando en el hechizo, su gemelo, Luke, creyendo que va a morir, la detiene: salen todos menos Bonnie y Damon.

Llegamos a la sexta temporada. Elena no puede soportar la pérdida de su mejor amiga y su novio, pero es la muerte de Damon la que gestiona peor, así que, en uno de los giros más surrealistas de una serie surrealista, le pide a Alaric que le borre todos sus recuerdos de ese amor para dejar de sufrir. Pero Damon no ha muerte: está con Bonnie encerrado en un universo paralelo donde viven siempre el mismo día de 1994, un día que hubo un eclipse. Damon cree que es su infierno personal, porque ese día causó una matanza, pero no: es el infierno de un nuevo personaje malvadísimo, Kai. Es un brujo de los Gemini, como Luke y Liv y el gemelo de Jo, la nueva novia de Alaric. Resulta que los Gemini son una poderosa saga de brujas y hechiceros, pero con un detallito terrible: solo puede haber un líder, así que la pareja de gemelos a la que le toque asumir el liderato debe «luchar» para fusionarse, quedando físicamente vivo solo el gemelo más poderoso. Kai, considerado una abominación por su familia porque no tiene magia pero sí puede robarla temporalmente, es un psicópata que mató a media familia, aunque Jo logró salvar… ¡sí!, a sus hermanos gemelos Luke y Liv, con los que se reencuentra. Kai quiere salir de su infierno pero necesita la magia de Bonnie. Bueno, tras muchas vueltas, los tres vuelven al mundo real. Damon se encuentra a una Elena que no recuerda su amor y lo detesta; Bonnie se verá envuelta en una trama de brujas tremenda y Kai se dedica a dar por culo.

La madre de Caroline enferma de cáncer y termina muriendo, acompañada por Damon, que con los años se ha convertido en su gran amigo. Caroline se vuelve loca, apaga su humanidad y se dedica a ir mundo adelante con Stefan, al que obliga a apagar su humanidad también, matando humanos. De verdad, esta serie alcanzó cotas de surrealismo nunca vistas. Luke y Kai se fusionan y gana Kai, que se lleva la magia… y algo de la humanidad de Luke. Liv anda de amoríos con Tyler, Jo se queda embarazada de Alaric, Elena va reenamorándose poco a poco de Damon… En fin, lío tras lío.

Para terminar la temporada tenemos drama épico: durante la boda de Alaricy Jo, Kai aparece de repente, mata a su hermana, causa el caos con sus aliados y Liv termina moribunda, ante la desesperación de Tyler, que también está muriendo. Pero ella lo obliga a matarla, para activar de nuevo la maldición de hombrelobo y salvar su vida. Ah, en esta temporada también aparece Lily, la supuestamente muerta madre de Stefan y Damon, que es una vampira que lleva años encerrada con su «familia», los herejes: brujos-vampiro.

Y, para rematarla, perdemos a Elena, cuya vida ha sido unida a la de Bonnie por Kai para dar por saco: hasta que Bonnie muera, Elena no despertará.

Así arranca la penúltima temporada, la séptima, con Elena en un ataúd y Damon, Alaric (destrozado por la muerte de Jo) y Bonnie viajando por Europa para intentar cerrar sus heridas. Pero en Mystic Falls las cosas van a estar muy jodidas: tras la llegada de los Herejes la temporada anterior, y mientras los otros viajan, Stefan, Caroline y Matt pactan con Lily que todos los habitantes dejarán el pueblo y que, quien cruce la frontera, podrá ser atacado. Cuando Damon, Bonnie y Alaric regresan de su viaje por Europa, se encuentran el percal y se mosquean. Bonnie y Damon se meten de noche en el pueblo y asesinan a uno de los Herejes, liándola parda, claro. La mitad de la temporada se pasa entre dimes y diretes entre Lily y sus hijos y en la búsqueda de Julian, un vampiro que fue el amor de su madre y al que quiere traer de vuelta. La misma idea tendrá Alaric, que ha encontrado en sus búsquedas con brujas y hechiceros a espaldas de sus amigos una piedra con poderes de resurreción y quiere traer a Jo de vuelta. Pero la piedra, la Piedra Fénix, no resucita: guarda cautivas las almas de temibles vampiros antiguos, y al ponerla sobre Jo recupera su cuerpo, pero no a ella.

Valerie, una de las Herejes, que resulta que fue el primer amor de Stefan (quedando embarazada y apalizada por Julian para hacerla abortar), intenta por todos los medios evitar que Julian vuelve y se alía con los vampiros. Mientras, tiene tiempo para hacer un hechizo cuando Jo vuelve a la vida y meter las mellizas de Jo, embarazada, en Caroline. EN FIN.

En esta temporada vamos a seguir al grupo en el presente y tres años en adelante, en paralelo. Así, descubrimos que Damon decide desecarse para evitar hacer más daño y esperar a que vuelva Elena; que Rayna, una temible cazadora de vampiros con poderes sobrehumanos, marca a sus víctimas y no puede detenerse hasta que las mata, y que le ha tocado a Stefan la cruz. Así que Stefan abandona a Caroline para salvarle la vida, olvidando explicárselo, claro, y en estos tres años ella se compromete con Alaric. Volvemos a ver a Enzo en líos extraños, con sus parientes de The Armoru, y vemos tres años adelante que Bonnie y él se aman, aunque los líos del vampiro amenazan con costarle la vida, porque ha sido infectada por un extraño virus y va a morir. Para salvarla, Damon y Enzo llegan a un acuerdo con Rayna: si matan a todos los vampiros de su lista, ella les permitirá usar su última vida y salvar a Bonnie. Pero claro, Bonnie no quiere convertirse en cazadora y, cuando sucede el cambio, se resiste a despertar, pero Damon entra en su mente y la obliga. Así que Bonnie se despierta intentando matar a Stefan y Caroline, que están marcados, y huyen juntos mientras amor vuelve. Va a liarse todo más: logran destruir la Piedra Fénix, pero sin querer liberan a todos los vampiros, que buscan humanos para meterse en sus cuerpos. Y uno acaba en el de Stefan, mientras el verdadero Stefan pierde todos sus poderes y acaba en el cuerpo del asesino en serie.

Para terminar la temporada, los guionistas aún van a liar todo más tras conseguir acabar con las almas de los vampiros ancestrales: Enzo, Damon, Stefan y Caroline intentan abrir la zona cerrada de The Armory, para lo que van a necesitar a las gemelas de Alaric y Caroline, que tienen magia. Damon entra, pero nunca vuelve, aunque es evidente que ha conseguido matar a lo que hubiese allí porque la marca desaparece de Stefan y Caroline. Enzo va a buscarlo y desaparece también. El capítulo final termina tres meses después, con todos buscando a Enzo y Damon. Alaric logra abrir la bóveda pero no hay rastro de los dos vampiros. El grupo comienza a detectar una enorme cantidad de personas que desaparecen y se dan cuenta de que los culpables tienen que ser ellos. Damon y Enzo han perdido toda su humanidad y han matado a cientos de humanos guiados por un extraño ser que ha dominado sus mentes.

En la temporada final vamos a descubrir que ese ser es una sirena y que tiene a Enzo y Damon bajo su control. Es una temporada bastante surrealista, como todas las últimas, en la que al final Damon y Stefan acaban en poder del «jefe» de las sirenas, Cade, que es básicamente el Diablo, y se dedican a matar alegremente: entre otros, Stefan mata a Enzo delante de Bonnie. Damon logra recuperar su humanidad gracias a los recuerdos de Elena y lo hace justo a tiempo de salvar Mystic Falls. Pasan muchas movidas, vuelve Katherine como la mala malísima y nos vamos al emotivo final: Stefan, que es humano de nuevo tras atarcar a Bonnie e inyectarle ella sangre de Elena (la cura), se va a sacrificar por todos para terminar de una con Katherine, el infierno y demás mierdas. Así que, aunque Damon era quien iba a hacerlo, lo echa y se inmola: es el final justo, Stefan siempre fue un mártir. Elena vuelve y Damon se toma la cura para vivir con ella sus vidas de humanos: bonito, se merecen ser felices. Caroline, rota por la pérdida de Stefan, sacará pronto su lado pragmático para seguir adelante y crea una academia para niños y niñas «especiales», es decir, con poderes. Recibe un enorme donativo de Klaus, y así nos enganchan con la siguiente serie de la saga: The Originals. No recuerdo qué pasa con Matt, el personaje más coñazo de la serie, y como Tyler ha muerto a manos de Damon cuando estaba poseído por el demonio, poco más hay que contar. La escena final nos muestra a Elena y Damon, supuestamente ya al final de sus vidas humanas, reuniéndose con sus seres queridos, ella con sus padres y él con Stefan. Cursi, pero funciona.

¿Es una gran serie? No, de hecho se volvió un auténtico coñazo en las temporadas finales, con giros y más giros para estirarla. Aun así, es una serie mítica, y Damon y Elena una de las mejores parejas de ficción.

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