Temporadas: 1
Terminada: no (confirmada segunda temporada).
Tipo: Intriga, policíaca, thriller.
Dónde verla: HBO Max, Movistar +.
Dos grandes argumentos avalaban Task para mí: que es obra del creador de Mare of Easttown y que superaba el 7 en Film Affinity. Así que, pese a que DETESTO a Mark Ruffalo, decidí verla. Que deteste a Ruffalo no es una cuestión baladí: su presencia me impide disfrutar de una película o una serie. No sentía semejante rechazo desde que fui incapaz de ver Breaking Bad, aunque lo intenté tres veces: no me atrajo la trama, pero la repulsa que sentía hacia el protagonista fue lo que realmente me impidió verla. Hay tipos, como Pedro Pascal, que me aburren soberanamente y me parecen actores planos y pésimos, pero lo que me pasa con Ruffalo es algo más: ¡es que me pone mala! Tuve que soportarlo en el CMU, pese a ser el peor Hulk de la puta galaxia (Norton sería un coñazo en los rodajes, pero vamos, ¡incomparable su interpretación!), pero cada vez que aparece en una película o serie me da la mala. Así que empecé Task con reservas, pero lo cierto es que como el personaje que interpreta Ruffalo da tanto noxo (un agente del FBI que, a causa de una tragedia familiar, está hecho un asco, bebe a saco y es bastante patético, en general) fue una enorme ayuda para que me molase a la serie. Tom Pelphrey, en cambio, que interpreta a Robbie Prendergrast, el teoría el malote de la serie, es inevitable que te caiga bien, aunque sea un tarado violento obcecado con la venganza y le esté jodiendo la vida a sus hijos y sobre todo a su sobrina, Maeve. La joven vive con ellos tras perder a su padre, el hermano de Robbie, y quedarse él viudo, y le ha tocado ejercer de madre adoptiva sin quererlo. Un poema, vamos. Pero el actor logra transmitirnos el profundo dolor de Robbie, desquiciado desde el asesinato de su hermano, y, aunque sabemos que es un cabronazo, yo, al menos, no pude evitar sentir compasión por él. Su manera de acercarse a Tom Brandis, el agente del FBI, cuando lo secuestra, me parece una maravilla: son dos hombres rotos (Robbie por la muerte de su hermano, Tom por la de su mujer a manos de su hijo adoptivo). Los dos han sido profundamente heridos por su familia (la banda de Robbie, el hijo de Tom), y en ese dolor encuentran un lugar donde entenderse, pese a sus diferencias.
El dolor de Maeve, la sobrina de Robbie, también nos traspasa: atrapada en una vida que no desea, no duda, sin embargo, en echarle valor y cuidar de sus dos sobrinos. El final, con el plan de Robbie -que todas intuimos, pero que hasta que Maeve abre la puerta no confirmamos- nos deja con un futuro muy diferente para la joven: su tío ha querido darle una oportunidad, tras joderle bien la vida.
Los tres policías que trabajan con Tom también son un puntazo. Grasso, Lizzie y Aleah, cada uno con su equipaje, son un contrapunto curioso al destrozado y veterano agente. Que uno de ellos sea un traidor también aporta interés a la trama, aunque todas sabemos quién es desde el principio, o al menos lo sospechamos.
En resumen: Task es una serie poderosa, llena de aristas, brutal en su exposición y que va al grano en cada escena. No está, ni de lejos, a la altura de Mare of Easttown, pero es una buena serie.
