Temporadas: 1
Terminada: sí.
Tipo: Intriga, policíaca.
Dónde verla: HBO Max, Movistar +.
Mare Sheehan es uno de esos personajes que, ellos solos, llenan una serie. Es tan absoluto el dominio de Kate Winslet en esta miniserie que todo lo demás, incluso el asesinato y las chicas desaparecidas, parece estar en segundo plano: ¡qué pedazo de actriz, mimadriña! Mare es una detective de mediana edad y así se muestra Kate, dándole una profundidad a su borde policía de pueblo que nunca esconde su vulnerabilidad. La coraza deja encerradas muchas cosas: el dolor de un matrimonio fracasado, el hastío de una vida anodina que comparte en casa con su madre, su hija y su nieto y la inquietud por la desaparición de una chica, hace ya un año, que no ha logrado resolver. Pero, sin duda, es el suicidio de su hijo mayor lo que ha roto a Mare: ¡nunca hablamos de él!, le reprocha su hija en una de las escenas. Y Mare, callando, le da la razón.
La serie se centra en la desaparición de Erin, una adolescente que ha sido madre y que vive con el animal de bellota de su padre, Kevin. Su ex, el padre de su hijo, Dylan, es un macarra de manual, ahora liado con Brianna, una chavala a la que, y aunque esté fatal decirlo, todos sentimos ganas de darle un par de bofetadas. Una de las primeras noches que Erin puede salir tras ser madre acude al bosque donde se reúne la chavalada en Easttown y la celosísima novia de Dylan empieza a pegarle. Lo brutal de esta escena no son solo las hostias: es la indiferencia del resto, Dylan incluido. Tendrá que llegar Siobhan, la hija de Mare, para detener la agresión. Este hecho desencadena la huida de Erin… y su muerte. Su cuerpo aparece desnudo en un arroyo. Mare, que lleva un año sin pistas de la desaparición de otra adolescente, fuertemente presionada por su madre (Dawn, enferma de cáncer), se hace cargo del caso. Pero su jefe le endosa a un detective de otra localidad, Colin Zabel, conocido por haber resuelto un caso parecido.
Lo mejor de esta serie es cómo está construida: no hay una línea argumental principal, todas las subtramas son paralelas y casi igual de relevantes. Y en todas nos encontramos a Mare…
- El crimen: la muerte de Erin es un auténtico misterio, porque era una chavala encantadora y adorable. Las sospechas apuntan a su ex, Dylan, o a su nueva novia, Brianna, al aparecer un vídeo de la agresión en el bosque. Es interesantísimo seguir las investigaciones de Mare, que tiene una enorme capacidad de deducción.
- La desaparición: comenzamos la serie con ella, habrá otra y Mare descubre otra más en una localidad cercana. Todas las chicas estaban en una página de prostitución.
- Los Ross: Lori es la mejor amiga de Mare, y pariente de Erin por parte de su marido, Billy. Tienen dos hijos, Moira (con síndrome de Down y adorable), y Ryan, quien cobra importancia en la trama al confesarle a su madre que ha descubierto que su padre la engaña otra vez (Lori ya le había perdonado una infidelidad anteriormente). Los hombres de la familia dan muy mal rollo: Kevin, el padre de Erin, es un animal, y sus primos, los hermanos Billy y John, aunque parecen mejores, se verán envueltos en la truculenta muerte de Erin.
- La relación entre Lori y Mare: es uno de los pilares de la serie, porque los juegos de despiste de muchos de estos diálogos nos llevan por un camino que parece evidente, pero el final nos da una sorpresa que no esperábamos.
- La relación entre Mare y Colin: Colin es adorable, y consigue romper la coraza de Mare, que empieza a sentirse atraída por él. Pero ella es de armas tomar: la escena de su primera cita es mundial… y, además, ella por quien realmente se siente atraída es por Richard, un escritor que conoce en un bar.
- Las relaciones de Mare con su ex y el escritor, Richard: son muy relevantes para entender a Mare y, sobre todo, la evolución de su personaje desde el primer capítulo al último. Para empezar a sanar, Mare tendrá que perdonarse primero a sí misma, y, después, reconducir la relación con su exmarido y su futura nueva esposa. Y tendrá que aceptar, tras el beso que le da Colin y lo que sucede después, un drama, que tiene que dejarse querer y tiene que seguir adelante con su vida.
- La madre de su nieto, Carrie: la relación más complicada y más dura que tiene Mare en la serie. Exdrogadicta, está en recuperación y aparece para recuperar a su hijo, ante el estupor de Mare (ponerle droga en el coche para que la detengan nos da una idea de cómo está nuestra querida policía de desesperada).
- Beth y su hermano drogadicto: una trama no relevante para la trama, pero sí para conocer a Mare. Es como un toxo, pero se desvive por ayudar a los demás.
Hay más subtramas, pero estas son las más importantes. Y entre todas hilan un fuerte tejido en el que aparece Mare, arrastrando su tremendo dolor. Porque, realmente, es del dolor de las mujeres de lo que nos habla esta serie. Del dolor de las pérdidas de Mare; del dolor de la soledad que siente Lori aun viviendo con su familia: del dolor de Siobhan por la muerte de su hermano, que intenta ocultar para no herir a su madre, y que se le escapa a lo bestia cuando no se lo espera (como al acosar a la chica con la que se acaba de enrollar); del dolor de Beth, que ve cómo su hermano se está matando sin poder evitarlo; del dolor de Helen, la madre de Mare, causado por un matrimonio terrible y que le hizo pagar muchas veces con su hija su malestar; del dolor de Brianna, que enmascara tras una violencia que no es más que un grito de ayuda; del dolor de Carrie, que nos traspasa, al darse cuenta de que no puede cuidar a su hijo; del dolor de Moira, silencioso, cuando se burlan de ella en el colegio.
Pero la serie nos habla también del dolor de los hombres: del de Ryan al ver cómo su familia se despedaza a causa de las infidelidades de su padre: del de John, su padre, consciente de que su vida está rota para siempre; del de Colin, atrapado en una historia que no es cierta y en una vida bastante dirigida por su madre…
Es, sí, una serie que nos habla de crímenes y de asesinato, pero es, en realidad, una serie sobre el dolor. Una maravilla de miniserie de la que, ojalá, nunca hagan una segunda temporada: quiero guardarla para siempre en mi memoria así, perfecta.
