Tipo: Thriller, policiaca.
Dónde verla: Netflix.
A ver, ¿por dónde empiezo? Como no he leído la novela en la que se basa la película no sé si los giros de guion están mejor llevados entre letras: lo que está claro es que en la versión cinematográfica no funcionan bien. La historia, que se desarrolla en Atapuerca, lo más atractivo de la película, nos lleva a una investigación policial dirigida por el personaje de Blanca Suárez, quien hace años encontró a una víctima en el mismo lugar. Como el presunto asesino se dio a la fuga, cree que ha regresado y, con la ayuda de un compañero de la época del crimen -con el que tuvo un romance que no terminó bien-, la inspectora Guzmán se adentra en la investigación. Hay muchos personajes secundarios y sabemos que uno de ellos es el asesino. En medio de la trama, cómo no, sexo gratuito y tetas por doquier, no vaya a ser que una película española no enseñe cacho en pleno siglo XXI. La salvan algunas interpretaciones, las localizaciones y espectadoras como yo, que siempre damos una oportunidad al audiovisual español, en el que hay muchas maravillas y cosas como esta película, imagino que como en el resto de países.
