«Citadel» (2023-2026).

«Citadel» (2023-2026).

Temporadas: 2.

Finalizada: no.

Información.

Filmaffinity.

Tipo: Espías, acción, drama.

Dónde verla: Prime.


Citadel no es un seriote, más bien es lo contrario, pero precisamente su propia factura caricaturesca es su punto fuerte, en mi opinión: parece una serie de espías pero es una cursi historia de un amor imposible. Los dos protas son guapos y se pasan los capítulos con cara de atormentados, pero es la serie ideal para desconectar sin concentrarte demasiado, porque es muy fácil de seguir.

La historia comienza con los espías Mason Kane y Nadia Sihn, que trabajan para una agencia llamada Citadel. De repente, durante una misión, los atacan; Mason logra salvarse pero se despierta sin recuerdos en un hospital. La serie nos va contando con miradas al pasado lo que sucedió: Citadel había nacido para proteger a la humanidad frente a los desmanes gubernamentales, evitando atentados y catástrofes, pero apareció una organización, Manticore, empeñada en aniquilarla. Mason ha perdido sus recuerdos porque todos los agentes de Citadel tienen un chip que permite borrar su memoria, y eso es lo que han hecho con Mason y con Nadia, que también ha sobrevivido. Han pasado ocho años desde la aniquilación de miles de agentes de Citadel: Mason ahora es otro hombre, majísimo, y vive con su mujer, Abby, y su hija Hendrix. Abby y él se conocieron en un grupo para personas amnésicas, pero ninguno sabe que ya se conocían, pues ambos eran agentes de Citadel. Abby, de hecho, perdió sus recuerdos por culpa de Mason, que, para proteger a Nadia (de la que se enamora y con la que se ha casado en el pasado) creyendo que es el topo de la agencia, culpa a Abby y logra que se borre su memoria y que se destruya la inyección con la que todos pueden recuperarla. En el presente, Nadia sí logra recuperar sus recuerdos de Citadel, y más adelante lo hará Mason, cuando Bernard Orlick, el genio científico de Citadel, logre reconstruir el antídoto. Entonces, Mason descubre quién era: un cabronazo que vendió los secretos de Citadel a Manticore. No fue por dinero, sino por venganza: su padre murió quemado vivo ante sus ojos y los de su madre porque Citadel se equivocó en un ataque, confundiendo un pueblo con una cédula terrorista. Tras este suceso, su madre lo dejó solo, consumida por el dolor, y Mason ingresó pocos años después en la agencia. Pero su madre regresa para contarle qué hizo Citadel y confesarle que ella es la creadora de Manticore. Es un personaje tan chungo como su hijo, al que manipula para que le dé información para desmantelar Citadel: por supuesto, omite contarle que se va a cargar a todos los espías.

Nadia no era el topo, evidentemente: sus extraños comportamientos en el pasado se debían a que se había quedado embarazada de Mason, pero decide ocultárselo tras descubrir lo que le ha hecho a su mejor amiga, Abby. Cuando decide contárselo es cuando Manticore ataca a Citadel, pero no le da tiempo. Pero Mason lo descubrirá en el presente de la trama. Ahora, Mason tiene dos hijas y ama a dos mujeres.

En medio de los dramas amorosos hay una trama de espías, por supuesto. Los malos quieren que Orlick convierta su chip de memoria en un chip de manipulación que pueda convertir en un asesino a cualquiera. Tras muchas vueltas, los malos secuestran a una hacker que es la única que puede arreglar el bloqueo que ha puesto Orlick en el chip. ¿Y a quién van a convertir en asesina? A Abby. Orlick lo sabe, pero no se lo dice a Nadia ni a Mason y, cuando logran rescatar a Abby de las garras de los malos y la llevan a una casa segura, ella los ataca. Mason muere confesando a Nadia que la ama y ella, destrozada y consciente de lo que les ha hecho Orlick, deja Citadel y se va sin mirar atrás con su hija.

Como la tercera temporada está confirmada, veremos cómo ponen punto final a esta bizarra serie de espías.

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