Temporadas: 2.
Finalizada: no.
Tipo: Intriga, policiaca, comedia.
Dónde verla: Disney.
Partamos de una certeza: R.J. Decker es una mierda. ¡Me fascina que haya conseguido llegar al 5 en Film Affinity! Pero, aun siendo una mierda, es una serie excelente para ver cuando tienes medio cerebro apagado, rollo las típicas pelis de después de comer. Su problema principal, para mí, es el protagonista. El sufrido novio de Meredith en las temporadas finales de Anatomía de Grey intenta parecer un tipo gracioso, despreocupado y con carisma, pero no lo consigue. Es un actor totalmente plano, tanto en el culebrón médico como en esta nueva serie de Disney. Y es raro, porque es un tipo que te cae bien, pero yo, al menos, no consigo creerme sus personajes. Junto a él aparece una de las estrellas del spin-o ff de Grey, Estación 19, Jaina Lee Ortiz, interpretando a un personaje aún más absurdo que Decker. La conocemos en el primer capítulo jugándosela a R.J.: se acuesta con él tras conocerlo en el juzgado (en el coche, OJO) y al entrar al juicio el pobre fotógrafo descubre que es la hermana del chaval que lo ha denunciado, testifica en su contra de manera contundente y Decker se pasa 18 meses en prisión. Lo que hizo, agredir al chaval (que resulta que es de una familia chunga de los bajos fondos) al descubrirlo robándole, no le pega nada, así que en el primer capítulo nos enteramos de qué pasó: su mejor amiga fue asesinada por su marido, que se libró del crimen, y Decker estaba tan jodido que se le fue la manita al pillar al crío. La malvada hermana, que no es malvada, vuelve a la vida del R.J. al salir de la cárcel y, tratando de purgar su pecado, lo ayuda a resolver crímenes.
Lo primero que es un sinsentido es que Decker, que era fotógrafo, de repente se convierta en detective privado. Lo segundo, que se vaya a vivir a la casa de la piscina de su ex, que vive con su novia, una detective de la policía: claro, necesitan a la poli y a Jaina para que sean sus cómplices en sus pesquisas, y su ex, que es periodista, también será parte importante de los casos que investigue. Pero es un auténtico kilombo que, aparte de entretener ligeramente, poco más aporta. Me da la impresión de que han querido resucitar modernizado a Magnum, tras pasarlo por el filtro de estos tiempos, pero, evidentemente, no lo han conseguido. Ni siquiera Magnum tendría éxito hoy.
