«Pretty woman» (1990). Garry Marshall.

«Pretty woman» (1990). Garry Marshall.

Información.

Film Affinity

Tipo: Amor, comedia.

Dónde verla: Disney +.


Pretty woman es una de las películas más famosas del siglo XX, y encumbró a Julia Roberts para siempre. La belleza de la actriz deslumbra en una interpretación excelente, en la que juega con la dualidad de la mujer que quiere ser y la que, desgraciadamente, le ha tocado ser: una mujer prostituida. La película iba a ser un drama, como corresponde a un tema tan jodido como la explotación sexual de mujeres, pero Disney se hizo con el guion y modificó el final original por el de cuento de hadas que nos colaron para romantizar bien la prostitución.

En el final original, Vivian es arrojada a un callejón y le lanzan el dinero que ha ganado por sus servicios, y esta hostia de realidad la definirá para siempre. En el final que todos conocemos, el caballero andante la rescata y fueron felices y comieron perdices. Cuestiones morales aparte, la película es una comedia de amor entretenida y que en los 90, cuando las mujeres no teníamos tan claras las cosas como ahora, nos encandiló a todas. Ahora me resulta complicado verla sin reaccionar a su engañosa y reaccionaria propuesta, pero intentaré dejar mis principios a un lado y hablar de ella solo como producto cinematográfico. Y en esto, sin duda, es un triunfo, casi en un 90 % gracias a Julia Roberts, que deslumbra en todas y cada una de las escenas en las que aparece, que son todas.

La historia nos presenta a un yuppie de los 90, Edward, que llega a LA para asistir a una reunión de negocios a la que todos los magnates (por supuesto, todos son hombres) irán con sus parejas (por supuesto, todos son heteros). Como Edward acaba de romper con su novia, decide contratar a una prostituta, Vivian, para que lo acompañe esa semana de trabajo a cambio de 3.000 dólares (de los 90, una fortuna). Como Vivian no tiene educación, puede ser vulgar y mal hablada y Edward necesita a una mujer refinada, se centra en «educarla», en una especie de versión de Pigmalión. Hay escenas grabadas en la memoria popular, como cuando entra en la pijísima tienda de Rodeo Drive vestida de prostituta y las dependientas la tratan como a una apestada, y la de su regreso llena de bolsas tras gastarse una fortuna en la tienda a la que la envía el recepcionista del hotel. O la de su belleza apabullante con el vestido rojo con el que va a la ópera.

Obviamente, para justificar que ejerza la prostitución ella le cuenta a Edward cómo se vio arrastrada a ese mundo sórdido del que quiere salir, etc. El final, con Edward yendo a rescatarla como si de una princesa en una torre se tratase, es ya historia del cine popular.

¿Es una buena película? No, creo que eso es indudable. Pero también creo que, si logras despojarte de la carga moral al verla, la disfrutarás como lo que es: una comedia de amor entretenida, en la que es imposible apartar la vista de Julia Roberts.


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