Tipo: Intriga, thriller.
Dónde verla: Prime.
A Christopher Nolan le fascina hacer pensar a sus espectadores. De hecho, algunas de sus películas, como Tenet, he tenido que verlas dos veces para entenderlas bien (o eso creo, jajajaja). Memento, la segunda película de Nolan, basada en un relato de su hermano, fue un bombazo en el año 2000 y nos tuvo mucho tiempo discutiendo en blogs y en tardes de cañas, porque es, sin duda, uno de sus filmes más complicados. Es una obra brillante, que exige toda nuestra atención mientras la vemos y, aun así, es probable que nos cueste captarlo todo la primera vez.
El protagonista, Leonard, sufre un golpe que le causa amnesia anterógrada: no puede almacenar nuevos recuerdos. Recuerda todo lo anterior al golpe, pero ahora, tras unos minutos, olvida todo lo que ha sucedido. Para tejer sus recuerdos, Leonard crea un complicado sistema con fotos de Polaroid, notas y tatuajes. Su objetivo es matar al asesino y violador de su esposa quien, además, fue el causante de su amnesia al golpearlo. Hasta aquí todo bien. El problema está en la estructura de la película: tenemos dos líneas temporales, una en blanco y negro y otra en color, que se acaban uniendo.
En blanco y negro, Leonard aparece hablando por teléfono con un desconocido, en tiempo real, y le habla de uno de sus casos: el de Sammy Jankins. Leonard era investigador de fraudes de seguros y conoció a Sammy tras sufrir un accidente de tráfico que le causó una amnesia anterógrada. Leonard concluyó que no era una enfermedad física, sino psicológica, por lo que perdió la cobertura del seguro, ante la desesperación de su mujer. Exasperada por no conseguir que Sammy recordase las cosas, decidió hacer una prueba brutal: pedirle que le inyectase la insulina (ella era diabética) cada cinco minutos. Sammy, por supuesto, no recordaba haberlo hecho, así que la pinchó hasta matarla. Arruinado por las facturas médicas y completamente solo, terminó en un asilo.
En la trama en color, la acción va hacia atrás, en un magistral ejercicio de montaje, y la escena inicial nos muestra a Leonard matando a Teddy, al comprobar en sus notas y polaroids que fue el asesino de su mujer. Desde aquí vamos retrocediendo escena a escena hasta el origen de esta muerte, y Nolan nos obliga a sentirnos como se siente Leonard cada vez que su mente se resetea y no recuerda nada de lo que acaba de hacer. Conocemos a Natalie, que parece estar ayudándolo, y vemos cómo le pide a cambio que acabe con su ex, que la maltrata. Pero a medida que retrocedemos nos damos cuenta de que Leonard ha sido engañado, aprovechando su amnesia, y el cambio de percepción hacia los personajes es brutal. No voy a desvelar el final, porque es la clave de la película, pero, si te lías, hay 200 páginas de cine donde se explica todo.
Es tan tan tan complicada la estructura, aunque seamos capaces de seguirla, que Memento tiene sus propias cronologías para que nos aclaremos.

