Temporadas: 1.
Finalizada: no
Tipo: Comedia, drama.
Dónde verla: Netflix.
Mentiría si dijese que recuerdo bien la película Las cuatro estaciones (1981) de Alan Alda en la que se inspira esta serie, aunque la vi hace años y me había gustado, sin grandes estridencias. Como la película, creo que mis recuerdos de la serie se irán diluyendo con el tiempo, porque aunque es amable, divertida en ocasiones y tiene diálogos ingeniosos bastantes veces, no ha terminado de engancharme. ¿Quién puede compararla con The White Lotus, o incluso con Friends, como he leído en varios reportajes de medios especializados? Imagino que quien reproduce la nota de prensa de la productora sin ver la serie, como es, desgraciadamente, tan habitual en el periodismo de esta era. No, Las cuatro estaciones no se parece nada a esas dos series, brillantes ambas. Es una comedia de tintes dramáticos de calidad, pero no de tanta calidad.
El equipo de actores es brillante (Tina Fey, Steve Carell, Colman Domingo, Will Forte, Kerri Kenney-Silver y Marco Calvani) y creo que por eso la serie se sostiene tan bien. Nos cuenta, estación a estación, los encuentros entre tres parejas de amigos de toda la vida, ahora en la cincuentena, y cómo la decisión de uno de ellos de dejar a su mujer para liarse con una treintañera los obliga a recolocarse y a autoanalizarse, lo que no va a dejarlos en muy buen lugar. En el capítulo final nos muestran al disidente quizá arrepentido, pero no vamos a saber si es así o no, así que elucubrar no sirve de nada, pero sí que me arriesgo a aventurar que no echa de menos a su mujer: echa de menos la vida que tenía con ella, con ese grupo de amigos de su edad, que se ríen juntos de los mismos chistes desde hace décadas, que se entienden sin hablar y que son, en realidad, su familia.
Comedia-drama decentemente escrita e interpretada, que no te arrepentirás de ver.
