Temporadas: 1
Terminada: sí.
Tipo: Intriga, thriller.
Dónde verla: Netflix.
Magnífico thriller en el que brillan Claire Danes y Matthew Rhys con unas interpretaciones espectaculares. Danes es Aggie Wiggs, una escritora que tuvo mucho éxito hace años pero que, tras el accidente en el que muere su hijo, vive apartada de la vida pública, con un bloqueo de escritora que la angustia y se ha separado de su mujer. Cuando aparece un nuevo vecino, Nile Jarvis, todo su universo se trastoca. Jarvis, sobre el que pesa la sospecha de la muerte de su mujer, se instala en la elitista urbanización con su nueva esposa, que fue la mano derecha de su mujer desaparecida, y su llegada es terriblemente molesta para Aggie: sus dos perros malinois se escapan constantemente y llegan a su casa desaforados, la alarma de la mansión de Niles salta constantemente… La relación entre ellos empieza con muy mal pie, pero poco a poco encuentran puntos comunes e inician una relación que no por extraña deja de estrecharse. Niles acepta que Aggie escriba un libro sobre él, ante el estupor de su padre y su tío, dos figuras fuertemente controladoras y que tienen, o intentan, atar a Niles muy corto. Iremos descubriendo por qué…
Lo mejor de esta miniserie es el retorcido ambiente que recrea, con Niles y Aggie jugando al gato y al ratón, atrayéndose (no sexualmente, ella es lesbiana) irremediablemente porque, le guste o no a la escritora, se reconoce en cierto modo en el gélido millonario. Un agente del FBI caído en desgracia contacta con Aggie para advertirle que Niles «no es como nosotros» y que no confíe en él. El vigilante tío de Niles los pilla, se lo cuenta, y él interpela a Aggie, que sale del paso diciendo que debe entrevistar a mucha gente para el libro. Así, conocerá a los padres de la desaparecida mujer de Jarvis, que, sorprendentemente, defienden a su yerno, pero el hermano le cuenta una historia bien diferente. Poco a poco, con algunos viajes al pasado (tremendamente violentos, por cierto), vamos descubriendo toda la oscuridad que esconde Niles, pero también, aunque no sean comparables, la que oculta Aggie.
La desaparición y aparente suicidio tanto de la mujer de Niles como del joven que, borracho, chocó con el coche de Aggie y acabó con la vida de su hijo (aunque con matices, como veremos en los recuerdos de Aggie al final de la miniserie) hacen sospechar a la escritora de que ha sido su vecino también el responsable de lo que le haya pasado al joven conductor… y sí, lo es, pero la frialdad de Jarvis dará la vuelta a la tortilla para culpar a Aggie, que solo podrá salir del atolladero gracias a una aliada insospechada.
Miniserie de seis capítulos, los justos y necesarios, que no estira la historia pero que sí la retuerce a lo bestia: adictiva y brillante.
