Temporadas: 1
Terminada: sí.
Tipo: Intriga, policíaca, thriller.
Dónde verla: Netflix.
Basada en una novela de Javier Castillo que no he leído, por lo que no tenía referencias, El cuco de cristal es una serie clásica del género: intrigante, con muchos vericuetos y con una resolución final que, aunque sospechada, resulta efectiva.
La miniserie se centra en Clara, una joven médica que está haciendo la residencia cuando cae fulminada al suelo en el hospital a causa de un ataque el corazón. Cuando despierta descubre que le han hecho un trasplante, y se obsesiona con encontrar a su donante, que resulta ser un joven que falleció en un accidente de tráfico. Tras contactar con su madre, termina yéndose a pasar unos días al pequeño pueblo donde vivía su donante, y establece una estrecha relación con la madre, Marta. En Yesques, el pequeño pueblo donde viven, pasan cosas muy raras, aunque han ido pasando casi de puntillas al no parecer relacionadas, pero varias jóvenes han desaparecido a lo largo de los años y, cuando Clara llega, se ve envuelta en la búsqueda de un bebé al que han secuestrado: será ella quien lo encuentre, junto a un extraño hombre disfrazado de pájaro que hace un extravagante baile antes de dejar al pequeño y huir.
La serie nos va llevando por la historia del pueblo, viajado entre diferentes tiempos, para mostrarnos la vida de la familia de Marta cuando su marido Miguel, guardia civil, aún estaba con ella y sus dos hijos. Su desaparición ha marcado profundamente a esa mujer aún recia pero rota y a su hijo mayor, Juan, que también es GC. El pequeño, enfermo del mal de los «huesos de cristal», el donante de Clara, tenía un interés desmedido por las desapariciones sucedidas en el pueblo y llevaba años investigando. Clara encontrará sus pesquisas y también se sentirá profundamente interesada por tantas desapariciones de mujeres.
La serie, capítulo a capítulo, va avanzando entre pasado y presente, mostrándonos a Miguel Ferrer, a Marta y a sus hijos mientras los hechos de la actualidad se van forjando: uno clave es el incendio en la casa del extraño Gabriel Durán en el que muere calcinada su mujer, al que acuden Miguel y su compañero Guardia Civil, Rafa, sobrino de Gabriel. Poco a poco, los responsables de las desapariciones se van revelando, y aunque sospechábamos de su tío, lo cierto es que la implicación de Rafa a mí, al menos, me sorprendió.
En resumen: miniserie muy entretenida, para ver de un tirón. Enorme acierto su fotografía, recia, dura, como los hechos que nos cuentan.
