Temporadas: 5.
Terminada: sí.
Tipo: Policíaca, intriga.
Dónde verla: Disney +.
HPI: Haut Potentiel Intellectuel es la serie en la que se basa la norteamericana High Potential, que es una copia absoluta de esta. Yo vi primero la versión norteamericana, y por curiosidad recalé en la francesa (pese a tener que verla doblada porque no tiene subtítulos: un gran fallo de Disney): la primera temporada copia paso a paso la primera de ACI, como se llama en español. TODO. Luego empiezan a separar argumentos: en la francesa sí tenemos la atracción entre el adusto comisario y la loca asesora, y en la americana aparece un asesino en serie que no existe en la gala.
El argumento es el mismo que el de la copia norteamericana, así que me copio vilmente: nos cuenta la historia de Morgane Alvaro, una extravagante madre soltera con tres hijos a la que conocemos limpiando una comisaría de policía en la que corrige un dato en la pizarra de un caso. Esto desencadena una serie de acontecimientos que la llevarán a formar parte del equipo de investigación como asesora. Morgan tiene un CI más cerca de los 200 que de los 100, memoria fotográfica y muchas otras capacidades, pero esto, lejos de ser un don, es una especie de maldición: su mente nunca descansa y no logra dormir si no resuelve todos los problemas que encuentra. Esto le ha costado trabajos y parejas, pero el nuevo puesto en la policía de LA parece ser lo que necesitaba: aunque a veces es durísimo, poder resolver enigmas todo el tiempo le encanta. Aunque la manera de vestir y de actuar son muy parecidas en las dos series, lo cierto es que la actriz francesa, no sé si por qué la he visto doblada (me resulta complicado valorar una interpretación doblada) acaba resultando cargante, con esas risas a destiempo, sus chistes malos… Pero quizá si hubiese podido verla sin doblar tendría una sensación diferente.
En la serie vemos a la típica pareja de detectives -el serio y la alocada- que no puede faltar en este tipo de formato resolviendo crímenes por toda la ciudad. La visión de Morgane es única, pero su compañero, Adam Karadec, es un gran detective, y las habilidades de los dos se complementan a la perfección. Además, veremos a Morgane intentar resolver la desaparición de su primer novio, padre de su hija mayor, que desapareció hace años sin dejar rastro. Pese a que todos piensan que se largó sin más, Morgan jamás lo ha creído, así que, al aceptar el trabajo en la policía, le pide a la comisaria que a cambio la ayude a averiguar qué le paso a su ex. Entre las grandes diferencias entre esta serie y su copia está esta trama: en la versión francesa se cierra, y por ahora en la americana no. En la serie francesa primero parece resolverse con su muerte: encuentran el cadáver, un muerto sin identidad, y Morgane y su hija Thea se despiden de Roman enterrando una caja donde ella guardaba sus recuerdos. Pero, en la siguiente temporada a estos hechos, descubriremos que Roman vive y tiene otra familia. Huyó porque se metió en un lío en el que estaba por medio el padre de Morgane, que es tremendo, y tuvo que cambiar de identidad para salvar su vida. Pero eso no explica por qué nunca quiso volver a ver a Morgane y a su hija Thea. Cuando Morgane lo encuentra y él le dice que con ella era todo demasiado complicado… buf, qué penita nos da nuestra alocada genio. Porque esa frase se la va a repetir el compañero de trabajo con el que se lía, Timothy, y va a resonar en su cabeza muchas veces. Morgane huye corriendo hacia adelante siempre que tiene un problema, pero cuando se detiene… esa frase es como una piedra que la golpea sin aviso. En la cuarta temporada se va a liar con un sospechoso negro, con Timothy y con su amado Karadec una noche que toman por accidente LSD, y se queda embarazada sin saber quién es el padre. Así que la quinta y última temporada por ahora va a transcurrir entre memeces para saber quién es el padre. A estas alturas, lo confieso, la serie ya me resulta aburrida y repetitiva, lejos de la frescura de las primeras temporadas, así que imagino que la sexta temporada será la final.
Otra diferencia con la serie americana es que tampoco tenemos la trama del asesino en serie, pero sí una hierática inspectora de Asuntos Internos que va a poner en apuros a Morgane porque no aprueba sus poco ortodoxos métodos. En la versión original, Morgane vuelve con Ludo, su ex y padre de sus dos hijos mejores, aunque se siente atraída por Adam, aunque no consigue que la relación funcione, una vez más. Adam se lía con la agente de Asuntos Internos, pero tampoco va la cosa bien: se siente atraído por Morgane aunque intente negárselo a sí mismo. De hecho, terminan besándose y parecen tener una oportunidad, pero, cómo no, Morgane la va a cagar al enredarse en un robo de joyas por culpa de su padre que acaba salpicando uno de los casos que investigan. Y como después se queda embarazada y se lía parda… pues no sabemos qué va a pasar entre ella y Adam. Los despedimos en la quinta temporada con su bebé recién nacida y toda la prole de Morgane acoplándose en el coche del comisario para instalarse en su casa, por supuesto sin pedir permiso, ya que el casero de Morgane no ha pagado los impuestos en años y los desahucian. La sexta temporada es ya un absoluto coñazo: el juego del gato y el ratón de Morgane y Karadec es ya agotador. Creo que hubiese sido una gran decisión terminar la serie en la temporada anterior con un final feliz. Esto va camino de terminar como Castle, ¡al tiempo!
