Tipo: Histórica, drama.
Dónde verla: Netflix, HBO MAX, SkyShowtime, Filmin, Movistar.
Secuela: Gladiator 2.
Gladiator fue un auténtico fenómeno a principios de siglo. Es una buena película (para mí bastante sobrevalorada, eso sí), en la que Ridley Scott puso todo su talento para contarnos la historia de un general romano que terminará luchando como gladiador.
Estamos en el año 180 dC: el general Máximo Décimo Meridio (Russell Crowe) logra una importante victoria en la Germania para Roma, donde el poder está en manos de Marco Aurelio, que tiene en gran estima al general; lo respeta bastante más que al tarado de su hijo Cómodo. El emperador decide que sea Máximo quien asuma el poder a su muerte. Cómodo (Joaquin Phoenix) llega junto a su hermana Lucila (Connie Nielsen) al campamento militar, y su padre le informa de su decisión. Craso error, porque Cómodo se lo carga y después arresta a Máximo y ordena su muerte.
Lo que pasa después es bien sabido: Cómodo se carga a su familia, Máximo termina convertido en gladiador, se enamora de Lucila y se enfrenta al trastornado emperador. Lo que hizo grande a esta película fue el excelente guion (aunque se inventase casi toda la historia), trepidante, y esa clara lucha entre el bien y el mal.
Es una película de acción impecable, entretenida y con una fotografía impresionante. Cine en estado puro, sin duda (por eso mismo, ahorraos Gladiator 2, hacedme caso).
