Tipo: Acción, drama, thriller.
Dónde verla: Netflix.
Secuela: El contable 2 (2025).
Película de acción clásica, aunque para darle un rollito diferente han convertido al protagonista en un genio de las matemáticas con un autismo leve. Christian Wolff (Ben Affleck) es muy meticuloso con el orden y poco comunicativo, muy a su pesar. Trabaja como contable en una pequeña oficina y, además, como contable para algunas de las organizaciones criminales más peligrosas del mundo.
En la película nos van mostrando su infancia con su padre y su hermano, tras ser abandonados por su madre, para que entendamos algunas cosas de su presente, como que el muchacho sabe dar hostias como panes.
En uno de sus trabajitos B, en una empresa de robótica, todo se va a complicar, y veremos a Wolff no solo en plan antihéroe, sino también intentando mostrar un poquito (bastante) de empatía. El actor está perfecto en el papel: Affleck es igual de hierático aunque haga de humano con empatía, así que borda el personaje de este contable tan inexpresivo.
En definitiva: película entretenida, para desconectar un rato y pasártelo bien, sin más pretensiones.
