Temporadas: 1.
Finalizada: no.
Tipo: Western, acción.
Dónde verla: Movistar +, Skyshowtime.
Secuelas: 1883, 1923, Yellowstone.
Relacionadas: Marshals.
¡Así sí! Tras el chasco de Marshals, Dutton Ranch nos devuelve el sabor de Yellowstone con su mejor personaje, Beth, y su amado Rip. Con ellos está Carter, el crío al que acogieron, convertido ya en un tiarrón de 19 años. Pese a su edad, sigue yendo al instituto (su peculiar infancia ha tenido la culpa del retraso), y en esta serie tiene mucho más protagonismo que en su predecesora. Dejamos a Beth Dutton y Rip Wheeler al final de Yellowstone con su sueño de una nueva vida en sus tierras de Montana, pero los encontramos en su serie perdiéndolo todo por un incendio en los primeros cinco minutos.
Así acaban en Texas, donde compran un rancho de 7.000 acres a una viuda adorable, que no quiere venderle su hogar a la poderosa familia Jackson y confía en que Beth y Rip mantengan su esencia. Pero Beuhla Jackson, la matriarca de la familia (un John Dutton en mujer), no les va a poner las cosas fáciles. Su familia es una especie de familia Dutton pero en Texas, y tiene un hijo muy chungo que comienza la serie cargándose al capataz del rancho porque sospecha que ha contado lo que no debía. Se va a liar parda, porque entierran el cuerpo en las tierras de Rip y él va a encontrar el cuerpo, que moverá a un emplazamiento más seguro. Beth, mientras su marido se ocupa del ganado y las tierras, intenta buscar compradores para su prestigiosa carne… y un matadero, ya que Beuhla pretende cobrarle una parte de los beneficios porque aún no tienen suficientes reses para sacrificar. Encontrará un matadero familiar, más acorde con la manera de hacer las cosas de Beth, y todo parece maravilloso hasta que muere una de las vacas a causa de fiebre aftosa. Terrible el capítulo en el que tienen que sacrificarlas…
El novio de la Jackson, Everett McKinney, tiene poco que ver con ella: es veterinario y Beth lo conoce casi a su llegada cuando, tras un accidente de tráfico, una yegua queda malherida y, aunque primero decide sacrificarla, después le pide al veterinario que la salve, y se la queda. Beth en estado puro.
El veterinario se hace bastante coleguilla de ellos en los primeros capítulos, ajeno a que Beth y su esposa ya han tenido movida, pero los primeros capítulos sirven para introducirnos en ese nuevo mundo en el sur de Texas. Un mundo totalmente nuevo para Carter, al que le cuesta adaptarse hasta que conoce a una chica alocada y llena de vida que lo mete en bastantes líos. Y eso que ignora que es la nieta de la Jackson…
Las cosas se van a complicar cuando Ripp y Beth descubren que la fiebre aftosa que arrasó su rebaño no fue un desgraciado incidente, sino que el ganado que importan los Jackson fue el culpable, y tirando del hilo se dan cuenta de que la familia está usando a esos pobres animales para introducir drogas en USA para un cártel. La matriarca les asegura que está atada de pies y manos, que ha intentado salir pero que no la dejan. El final de la primera temporada es trepidante y nos deja todo abierto, sobre todo con Carter, al que secuestra el cártel.
Los hijos de Beuhla, que se disputan toda la temporada el poder sobre el rancho familiar, 10 Petal, son otra trama tremenda. Rob Will, el hijo biológico, un cabronazo tremendo, termina muerto, y sospechamos que su hermano, el hijo adoptado, tiene mucho que ver: el capo de la droga Mariano Reyes le ordena matarlo si quiere controlar el rancho, pero no vemos quién dispara, así que nos quedaremos con la duda hasta la segunda temporada. También con la paternidad del hijo que espera Oreana, la nieta de Beuhla. Creemos que es de Carter, pero ella tiene novio cuando se conocen… También esperamos en la segunda temporada descubrir más sobre Everett McKinney, un personaje bastante enigmático.
En definitiva: no es Yellowstone, pero es tremendamente entretenida.
