Tipo: De época, drama.
Dónde verla: Disney, Prime.
Un año medio después de los hechos del final de la serie Donwton Abbey, nos reencontramos con los Crowley en la primera de las tres películas que pusieron fin a la historia de la familia. Estamos en 1927 y la familia recibe un anuncio de la Casa Real: los reyes Jorge V y María van a pasar una noche en Downton Abbey… ¡se desata la locura! Violet, que sabe que verá de nuevo a una pariente, Maud, Lady Bagshaw, dama de la Reina, prepara su ofensiva, tras años de distanciamiento, para conseguir que su hijo Robert herede sus propiedades. Le va a salir el tiro por la culata, porque Maud viene con una dama de compañía que no es otra que su hija ilegítima, y ella va a heredar todo. Pero como se enamora de Tom Branson, que, por cierto, ha dejado muy atrás su etapa revolucionaria (y ayuda a desbaratar un complot contra los reyes en su gira por York), todo termina bien. Mary sigue casada con Henry, pero tiene poca presencia en la película, preparando el inevitable final de la pareja. Edith, sin embargo, es felicísima con su marido y su vida de duquesa, y ella y Mary tienen mejor relación que antes.
La película se centra en la visita real, los conflictos entre el personal del rey y los trabajadores de Downton, etc. Es entretenida y, obviamente, dirigida a seguidores de la serie, que disfrutamos felices de un capítulo extendido. Solo tiene una sombra: Violet le confiesa a Mary al final de la película que se está muriendo…
La siguiente entrega es Una nueva era.
