Temporadas: 7
Finalizada: no.
Tipo: Drama, amor.
Dónde verla: Netflix
¿Sabéis esos memes de peli de tarde rollo «mujer harta de su vida en la ciudad y engañada por su marido se refugia en un pueblo y conoce al amor de su vida»? Pues Virgin river es la serie que lleva este argumento a la excelencia: el pastelón definitivo.
La serie tiene dos protagonistas principales, Mel y Jack. Ella es enfermera y acepta un trabajo en el pequeño pueblo de Virgin River para dejar atrás su pasado. Allí la alojan en lo que definen como una casita «cutre», que resulta ser una cabaña de madera preciosa en un paraje espectacular. Porque esto es lo único grandioso de Un lugar para soñar: los paisajes, que son increíbles.
Mel conocerá en Virgin River al dueño del bar local, Jack, terminarán enamorándose y, en la última temporada, adoptando a un niño que, por supuesto, viene con drama incorporado: un problema cardiaco congénito.
Alrededor de la pareja pululan muchos personajes, todos igual de pastelosos. Preacher, compañero de Jack en el ejército, un alma atormentada, llega al pueblo totalmente perdido pero su amigo le da trabajo en su bar como cocinero y vuelve a la senda del bien. Tiene varios amoríos y líos, pero en la sexta temporada lo lían con una bombera con la que encuentra el amor verdadero: lo despedimos en la séptima decidiendo si deja el bar (donde ya es socio) para volar solo.
La hermana de Jack, Bree, es así pijolas y, como no podía ser menos, se va a sentir atraída por el malote de la serie, Dan, que está muy bueno, eso sí. Durante las siete temporadas van como el Guadiana, ahora me lío, ahora desaparezco. En la sexta, ella lo deja y se lía con Mike, otro exveterano como Dan, Preacher y Jack que trabaja de detective. Es el novio perfecto, pero Bree suspira por Dan, que empieza siendo un poco canalla pero termina cambiando por amor. En la séptima temporada va a protagonizar con Bree la que es quizá la escena más sonrojante de la serie, la escena de porno suave sobre la moto.
La serie tiene personajes de todas las generaciones: los mayores más destacados son Doc y Hope. Él es el médico de la clínica del pueblo donde trabaja Mel, y terminará convirtiéndose casi en su segundo padre. Empieza la serie divorciado del amor de su vida, Hope, pero volverán a estar juntos pronto, aunque en la séptima temporada les meten una crisis, para mantener la llama: a ver cómo la resuelven en la octava. Al grupo de mayores pertenece también la pandilla de mujeres amigas de Hope, expertas tejedoras y más expertas cotillas todavía. Más allá de un escarceo de Doc con una de ellas antes de volver con Hope, de este grupo apenas sale nada interesante, más allá de reforzar los roles sexistas constantemente.
La parte juvenil la aporta en la primera temporada Ricky, el nieto de una de las señoras, que es el típico chaval adorable, que se enamora de la recién llegada Lizzie, sobrina de Connie, otra de las mujeres. Llega para vivir con su tía y al principio está desesperada en ese pueblo tan pequeño, pero se enamorará de Ricky, que trabaja en el bar de Jack pero quiere ser soldado y terminará alistándose. La desconsolada Lizzie pronto encontrará otro amor, Denny, el oportunamente aparecido y desconocido nieto de Doc. Ella termina embarazada y en la última temporada tienen al bebé y la vemos sufrir problemas posparto, todos dramáticos, como tiene que ser en esta serie.
Virgin River es aparentemente un pueblo tranquilo y esas cosas, pero pasan unas movidas tremendas todas las temporadas: drogas, asesinatos… En fin, surrealista.
¿Te gustará? Pues si te gusta El diario de Noah sí. Si no, ahorrátela.
