Temporadas: 3
Finalizada: sí.
Tipo: Ciencia ficción, Starwars.
Dónde verla: Disney +.
La remesa mala comienza cuando termina el Episodio III: tenemos una pequeña introducción que sucede en el mismo momento, para situarnos: los clones se vuelven contra su Jedi, ante el asombro de nuestros chicos, pero su joven padawan logra escapar, gracias a Hunter, que se niega a matarlo pero tampoco logra convencerlo de que no lo va a asesinar. Su especial origen les ha librado de recibir la Orden 66, ya que no tienen el chip. Tampoco Echo, seguramente porque se destruyó durante sus años de cautiverio y tortura, intuyen. Tras esta introducción, que sirve de puente con la película, la historia de este grupo de soldados tan peculiares nos va a llevar por la posguerra y los primeros años del temible Imperio Galáctico. En mi opinión, esta serie es una maravilla. Cierto que la trama puede considerarse irrelevante dentro del trazado de las películas, como critican los fanáticos de la secta, pero poder ver cómo fueron los primeros años del Imperio a través de la vida de los ciudadanos es una pasada.
La fuerza clon 99 fue el capítulo de The Clone Wars donde los conocimos, y en la última temporada de la serie cobraron mucho protagonismo, compartiendo batallas con Anakin Skywalker. Cada uno de estos clones fue mejorado para potenciar una habilidad. El equipo lo lidera Hunter, con dones de rastreo excepcionales; Tech, el cerebrito tecnológico del grupo; el gigante y forzudo (y adorablemente parvo) Wrecker; el experto francotirador Crosshair y Echo, ahora mitad cyborg. Todos forman un grupo muy unido, excepto Crosshair, quien cuestiona muchas decisiones de Hunter al considerar que es demasiado laxo cumpliendo órdenes. En su primera misión tras el fin de la guerra son enviados a destruir una cédula terrorista, pero al llegar solo encuentran a un grupo de civiles y se reencuentran con Saw Guerrera (al que conocieron en The Clone Wars, quien les explica lo que está pasando en realidad: el Imperio quiere terminar con todos los antiguos aliados de la República, y está estableciendo una terrible tiranía. Hunter decide no terminar la misión, y Crosshair lo cuestiona. Cuando vuelven a Kamino, después de tanto tiempo, Crosshair es llevado a un laboratorio donde vemos cómo manipulan su cerebro: a este clon le han potenciado la parte de cumplir órdenes para que lo haga ciegamente, sin cuestionarlas. Eso lo lleva a delatar a sus compañeros, que, mientras tanto, están conociendo a una clon muy especial: Omega. La niña es el primer clon femenino de Jango Fett y siempre ha soñado con unirse al equipo de Hunter. Descubriremos en la primera temporada ya que ella es, como ellos, uno de los cinco clones mejorados que quedan. También descubriremos en la primera temporada que el almirante Wilhuff Tarkin quiere eliminar gradualmente el uso de soldados clones en el ejército imperial y comienza a introducir reclutas humanos (los futuros Stormtroppers).
Tras ser delatados por Crosshair, los chicos de The bad batch se ven obligados a huir de Kamino (como ya les había advertido Omega antes de partir a su última misión, iban a ser traicionados) y se llevan a la extraña niña con ellos, ya que también está en peligro. Recalan en el planeta donde, en The Clone Wars, Rex, y luego ellos, conocieron al primer clon que había decidido dejar de ser soldado para formar una familia. Allí, Hunter ve a Kamino jugar con los dos hijos del exsoldado -quien está planeando la huida con toda su familia, ya que su planeta está siendo tomado por el Imperio- y cree que la niña será más feliz con ellos. Omega, sin embargo, no está de acuerdo: es una de ellos y con ellos quiere estar. Con esto aclarado, vamos a seguir a nuestros chicos de aventura en aventura. Como son buenos tipos, siempre terminan ayudando a alguien, pero la cosa se va a complicar cuando una cazarrecompensas intenta secuestrar a Omega. Tras ella vendrán más, y que Omega esté en peligro es algo que nuestros recios soldados no pueden soportar. Echo descubrirá por qué: ella es, junto a Boba, el único clon que existe que tiene el ADN intacto de Jango Fett. Así que tendrán que buscar ayuda en lugares insospechados, como en el bar de Cid, una antigua confidente de los Jedi que sobrevive haciendo trabajillos y que les encarga rescatar a una «niña» a cambio de averiguar por qué el Imperio quiere cazar a Omega. La niña que deben rescatar resulta ser un animal gigante, secuestrada por los terribles esclavistas a los que ya se enfrentó Anakin en The Clone Wars. Pero lo más guay, sin duda, es reencontrarnos con los Syndula. En The Clone Wars conocimos a Chan Syndula, El Martillo de Ryloth: un héroe para su planeta, Ryloth, y un luchador incansable contra la corrupción del senador Orn Free Taa. En esta serie han pasado varios años y Cham y su mujer Eleni ven impotentes cómo el Imperio Galáctico impone su rodillo en su planeta mientras su hija, Hera, todavía una cría, se mete en líos con la Resistencia demasiado a menudo. Y, con ella, su inseparable robot Chopper. Para los frikis de Starwars, Hera y Chopper son personajes muy queridos: los conocimos en la serie Rebels (cronológicamente posterior a esta), y en The Bad Watch acertaron al crear una trama de sus primeros años de rebeldes. Volveremos a ver a nuestra querida Hera en Rogue One y en Ahsoka. El final de la primera temporada es abrumador: el despreciable Almirante Rampart ordena destruir Ciudad Tipoca, y nuestros chicos escapan por los pelos tras salvar a Crosshair, que les pide que se unan al Imperio. Esa escena final de Crosshair solo en la plataforma, con Kamino destruido, es demoledora.
La segunda temporada se centra mucho en los trabajos que nuestros clones favoritos hacen para Cid, con viajes al Borde Exterior incluidos, y ya en el primer episodio van a conocer a un personaje clave en esta entrega: la pirata (I prefer liberator of ancient words) Phee Genoa. Su relación con la taimada Cid viene de lejos, y Omega está impresionada con ella. Nuestra pequeña clon adora a sus chicos, pero cada vez que aparece un referente femenino fuerte se siente atraída, como es lógico. En el capítulo que van en busca del tesoro con Phee resulta muy evidente esa admiración que siente Omega por ella. Phee será importante también porque lleva a The bad batch a la preciosa y remota isla de Pabu, un lugar donde cientos de refugiados se esconden del Imperio y las batallas, y donde, por primera vez, Hunter cree que podrían echar raíces. Por supuesto, las cosas se van a complicar…
En esta segunda temporada también es muy importante la trama que lleva a Echo a dejar a la patrulla para quedarse en Coruscant con Rex (al que ayudan en una delicada misión) para intentar salvar a los clones: Tarkin y Rampant siguen empeñados en sustituirlos por Stormtroopers, y aprovechan cada situación donde un clon cuestiona órdenes (siempre terribles) para minar su credibilidad. Apoyados por una senadora, Chuchi, Rex ha creado una red de resistencia y rescate, y Echo decide que ese es su lugar: tiene que ayudar a sus hermanos. Su salida provisional del grupo resulta muy dura para Omega, por eso, cuando Hunter ve lo feliz que es en Pabu (tsunami arriba, tsunami abajo), se plantea echar raíces allí para que ella tenga la vida que merece. Pero las cosas se van a torcer, claro: Rex, Echo y Chuchi consiguen pruebas de que Rampant destruyó Kamino y desvió fondos para enriquecerse, y las llevan al Senado. Como siempre, Palpatine va un paso por delante: necesitaba esa denuncia para que los senadores aprobasen la creación del nuevo ejército, y, ante el estupor de los senadores Chuchi y Organa, lo consigue. Destituido Rampart, cobra más protagonismo el terrible doctor Royce Hemlock; un Mengele aterrador. Experimenta con los clones disidentes que captura el Imperio y está obsesionado con encontrar a Omega. Además, el Imperio tiene en su poder a la creadora de toda la ciencia que derivó en la creación de los clones, Nala Se, a la que Hemlock sacó de Kamino antes de su destrucción. El final de la temporada nos destroza: el científico encuentra a Omega, tras la terrible traición de Cid (¡mira que Phee se lo advirtió a Hunter!) y, aunque la Remesa Mala logra liberarse, no consiguen rescatar a su preciada niña. Por no hablar de la muerte de uno de los miembros del equipo, la de Tech, que va a destrozar a todos…
La temporada final comienza mostrándonos a Omega en Taniss, las secretísimas instalaciones de Hemlock para investigar como el Mengele que es. Terrible. Allí, la niña encuentra a Crosshair, prisionero tras matar a un oficial del Imperio (en la escena inicial de la temporada, tras ver cómo deja morir a un compañero al que Crosshair llevó a cuestas hasta su equipo y darse cuenta de que son totalmente prescindibles). Además de dejarse sacar sangre, que Nala Se tira una y otra vez, engañando a todos, da de comer a los «perros» y otros animales, fruto de la experimentación. Así conocerá a la que va a ser su compañera de cuatro patas, una sabueso lurca, que va a ser clave en su fuga de Tantiss, así como Crosshair. Tras escapar, contactan con The bad batch y se reúnen de nuevo, en un emotivo reencuentro. Viajan a Pabu, y Crosshair tendrá que acostumbrarse a esta nueva vida de camaradería… y al temblor de sus manos, que el robot médico (rescatado por Omega y el propio Crosshair al final de la segunda temporada en Kamino) descarta como algo físico y achaca a los duros experimentos a los que ha sido sometido. Chrosshair no quiere hablar de lo que sucedió durante su cautiverio, así que Omega intenta enseñarlo a meditar. Pero no van a tener mucho tiempo para ello: en una misión con Rex, la Remesa Mala casi no lo cuenta (solo la compasión del oficial del Imperio, viejo compañero de Rex, les permite escapar indemnes) y la obsesión del Imperio por atrapar a Omega les preocupa, ya que está claro que no quieren hacer nuevos clones: deciden averiguar por qué la niña es tan importante. Contactan con una vieja conocida, la cazarrecompensas que había intentado capturarla en la primera temporada, para descubrir qué es lo que esconde el Imperio, y ella les envía a mi querida Ventress (la amo, no puedo evitarlo), ahora convertida en toda una experta cazarrecompensas. Ella les explica que el Imperio quiere replicar los midiclorianos, que dan la capacidad de usar la Fuerza, y, para ello, además de rastrear la galaxia en busca de niños con el poder de los casi extintos Jedi, necesitan a Omega: su sangre es la única capaz de permitir que la mutación pueda hacerse de manera artificial.
Ventress pudo encontrar Pabu… y también el Imperio, que aparece por sorpresa, y, antes de permitir que masacren la isla, Omega decide entregarse y le pide a Crosshair antes de rendirse que la busque en Tantiss. Y sus chicos no le van a fallar: deciden rescatar al chungo Almirante Rampant para que les ayude a encontrar Tantiss.
En su encierro, Omega conoce a los otros niños que han encerrado, y se reencuentra con la clon científica que trabaja para Hemlock, que cada vez cuestiona más los métodos de su jefe. De hecho, va a ser clave en el desenlace final, cuando Omega logra escapar con sus pequeños compañeros y la Remesa Mala consigue entrar en la ciudad secreta de Rampart, liándola parda. Los capítulos finales son frenéticos, con esa desesperada huida, ese intento de dejar atrás toda la maldad del Imperio… y conseguirlo. Sí, La remesa mala termina bien, de hecho, más que bien, ¡y me encanta! Después de destruir todos los datos que almacenaba Hemlock y destrozar, por tanto, el futuro de la investigación de los midiclorianos, la pandilla escapa ilesa (el detalle de que, al ser liberada, Omega abrace antes a Crosshair que a Hunter no nos ha pasado desapercibida, no… ¡la niña ha logrado derretir el duro corazón del francotirador!) y se instala en Pabu para vivir tranquilos. Al menos, hasta que Omega crece. La escena final nos lleva unos años adelante, con Omega despidiéndose de Hunter y de su perra para irse a luchar con la Resistencia. Ya es piloto, ya es una mujer, y Hunter, envejecido pero orgulloso, le dice: «Siempre serás nuestra niña, Omega».
¡Larga vida a la Remesa Mala!
ORDEN CRONOLÓGICO DE STARWARS:
Alzamiento del Imperio:
- The Acolyte.
- Las crónicas Jedi.
- Episodio I: La amenaza fantasma.
- Episodio II: El ataque de los clones.
- The clone wars.
- Crónicas del Imperio.
- Episodio III: La venganza de los Sith.
- La Remesa Mala.
- Han Solo.
- Obi-Wan Kenobi.
- Rebels.
- Andor.
- Rogue One.
La Rebelión:
- Episodio IV: Una nueva esperanza.
- Episodio V: El imperio contraataca.
- Episodio VI: El retorno del Jedi.
Nueva República y Primera Orden:
- Tripulación perdida.
- The Mandalorian.
- The Mandalorian y Grogu.
- Ashoka.
- El libro de Boba Fett.
- Resistance T1.
- Episodio VII: El despertar de la fuerza.
- Episodio VIII: Los últimos Jedi.
- Resistance T2.
- Episodio IX’: El ascenso de Skywalker.
- Starfighter (2027).
