Tipo: Superhéroes, DC, acción.
Dónde verla: HBO.
Me dispuse a ver la versión de Superman de James Gunn, no lo negaré, dando por hecho que no me iba a molar. ¿Cuántas versiones de Superman necesitamos, me preguntaba durante toda la turra mediática previa al estreno? Además, tampoco lo negaré, estaba muy mosqueada con DC por el drama con Henry Cavill, aunque su Superman no me convenciese en absoluto. Así somos los y las fans: irracionales.
El caso es que empecé a ver esta versión que reinicia el universo DC y me encontré sonriendo (sabían lo que hacían introduciendo a Krypto) y pasándomelo bien. David Corenswet tenía un duro cometido: sustituir a un mito como Christopher Reeve, el mejor Superman de la historia, y a un actor queridísimo por los fans, Henry Cavill. No daba un duro por él, pero me ha convencido su interpretación del superhéroe, en la que se aleja de los anteriores y le regala nuevos matices. Me ha recordado al caso de Robert Pattison con The Batman: los haters seguirán dándoles caña, pero ambos han demostrado que saben hacer suyo el personaje. No es ni mejor ni peor que otros: es, simplemente, diferente. También me ha encantado Rachel Brosnahan como Lois Lane (aunque la mejor siempre será Erica Durante en Smallville). Nicholas Hoult merece una ola, directamente. ¡Qué pedazo de actor es! Aunque también está en Smalville mi Luthor favorito, reconozco que esta versión me ha gustado casi casi lo mismo. Este chico es uno de los mejores, sino el mejor, actor de su generación, y, se enfrente al papel que se enfrente, lo clava. En esta película es un Lex dominado por su odio a Superman, por supuesto, pero además el guion da rienda suelta a su sociopatía (lo de encerrar a sus ex en su mundo en miniatura es tremendo, ¡qué tío tarado!), ofreciéndonos un villano renovado.
Para distanciarse de sus predecesoras, esta versión nos ahorra (¡gracias!) contarnos de nuevo la llegada de Kal-El, la creación de su doble personalidad, etc. Nos encontramos a Superman ya totalmente integrado y adulto, saliendo con Lois, y en boca de todos por una decisión muy cuestionada al irse a defender a un pequeño país frente a un estado aliado de EEUU. El cambio del amor al odio en redes, una constante de estos tiempos, sirve de recurso para mostrar la caída del extraterrestre, y su feudo en el hielo es muy distinto a los anteriores: ¡hasta tiene robots a su servicio! Pero, sin duda, lo mejor de la película es Krypto, el perro: todos quienes hemos criado a algún cachorro nos hemos reído a carcajadas en sus escenas: ¡qué grande Gunn!
El final, rescatando esas escenas de película de superhéroe de los inicios, con gestos exagerados y sonrisas enormes, es un gran guiño al primer Superman. La lucha final con Lex es, también, efectiva, aunque el malvado Luther luche en remoto. Y la aparición de Supergirl para recoger a Krypto, su perro, nos anuncia que la saga continuará. Aunque va a ser difícil olvidar a nuestra Supergirl Melissa Benoist.
P.S: Es una chorrada, pero me parece un puntazo que el marcador para adelantar o atrasar sea el símbolo de Superman.
