«Succession» (2018-2022).

«Succession» (2018-2022).

Temporadas: 4.

Finalizada: sí.

Información.

Filmaffinity.

Tipo: Drama.

Dónde verla: HBO Max.


¿Hay familia más chunga que los Roy? Seguramente no, y quizá por eso nos engancha tanto: este sofisticado culebrón de una poderosa familia estadounidense es, sin duda, una de las series más potentes que he visto, con interpretaciones impresionantes y una trama retorcida que, sin embargo, tampoco nos cuesta creernos. La serie comienza con una reunión familiar para celebrar el cumpleaños de Logan Roy, y desde ese primer capítulo nos quedan claras dos cosas: que estamos ante una serie única y que todos, sin excepción, son detestables. Conocemos a la actual esposa de Roy, Marcia, que, aunque intenta mantenerse en un pedestal lleno de dignidad durante toda la serie, no lo va a lograr. Los cuatro hijos de Logan, Kendall, Siobhan, Roman y Connor, son como cuatro hienas peleando por los despojos. Logan está enfermo, mayor, y los cuatro ven la oportunidad de hacerse con el control de su conglomerado de empresas de comunicación y entretenimiento.

Es el retrato de esos cuatro hijos y su padre, especialmente, lo que convierte a esta serie (que podría haberse quedado, como tantas, en mero culebrón familiar) en una serie brillante. No hay piedad, no hay concesiones: hasta cuando parece que tienen un momento de bondad hay algo detrás para borrar de plano ese espejismo. Mi personaje favorito es Shiv, la única hija, quizá la que ha tenido que aprender a ser más despiadada, por ser mujer en un mundo de hombres. Sus maquinaciones son diabólicamente inteligentes, aunque, como al resto, no le van a servir de mucho, porque esto es una carrera, y solo el más manipulador logrará ganarla. El personaje más patético es Kendall, el segundo hijo, que aparece ya en el primer capítulo mostrándose como el lameculos que es. Su obsesión por ser admirado (por su padre principalmente) es patética. Roman, el hijo pequeño, un minisádico que se cree gracioso, es también un personaje repulsivo, aunque, a diferencia de Kendall, sabe ganarse a la gente. Y luego está Connor, el mayor, que es un cero a la izquierda que vive en un rancho con su mujer, una exprostituta de lujo, aunque vuelve al meollo cuando ve que puede llevarse algo más que migajas. Alrededor de ellos están sus parejas, como el novio de Shiv, Tom Wambsgans, un arribista que intenta creer que quiere apoyar a su novia, aunque realmente lo que desea es llegar a la cima, pisando a quien sea. Algo similar le pasa al sobrino de Logan Roy, Nicholas, que aparece en el cumpleaños tras años sin relacionarse con la familia y, bajo su apariencia de cordero, esconde una hiena que luchará también por los despojos.

En Succession no hay ningún lobo, todos son hienas. Tienen momentos de lobos, sí, pero su alma de carroñeros asoma pronto, y durante las cuatro temporadas, todas magistrales, de la serie vamos viendo esa lucha por el poder, en la que ninguno escamotea trucos y zancadillas para ganar al resto, pero todo, eso sí, mientras se sonríen educadamente o se lanzan educadas palabras como espadas. El final de Succession es, sencillamente, brillante, uno de los mejores que ha dado una serie de televisión, sin duda.

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