Temporadas: 4.
Terminada: no.
Tipo: Comedia, feminismo.
Dónde verla: Netflix.
Sin ser la mejor serie de la historia, Machos alfa me parece uno de los mayores aciertos de la ficción española en muchos años: su capacidad para analizar el choque entre mujeres y hombres desde el humor tiene momentos magistrales. La premisa es simple: cuatro hombres en la cuarentena deciden «deconstruirse» y luchar contra el patriarcado. Santi, Luis, Pedro y Raúl comienzan la serie en posiciones muy machistas, y, aleccionados por Santi, se apuntan a un curso de nuevas masculinidades. La primera temporada es tremendamente divertida, y observar desde el humor ese choque entre mujeres del siglo XXI con hombres anclados en mentalidades de otros siglos da pie a situaciones hilarantes.
Lo bueno de la serie es que se lo toma todo a risa y termina por contagiarnos, aunque tengamos posiciones más radicales en alguna u otra trama. Durante las cuatro temporadas vamos a ir viendo la evolución de estos cuatro hombres y de las mujeres de su vida, en un juego de espejos en el que nunca nada es blanco o negro, sino que está lleno de grises. La tercera es probablemente la más divertida, o al menos con la que yo más me reí, y la cuarta da un golpe de timón y cambia completamente el tono de la serie: es mucho más seria, mucho más madura. Ya conocemos a los personajes y les tenemos cariño, queremos que evolucionen y que crezcan, pero también somos conscientes de que empoderarse o deconstruirse no son pastillas mágicas que cambian todo de golpe. Así, tras tres temporadas dando vueltas en sus relaciones, en la cuarta nuestros cuatro chicarrones se quedan solteros a la vez. La ruptura de Luis y Esther, que representan a la pareja tradicional, es quizá la más dolorosa, pero la entendemos perfectamente. El personaje de Kira Miró es uno de los que presentan una evolución más interesante, al encontrarse en esta cuarta temporada casada con una mujer que la convierte justo en lo que nunca ha querido ser: una mujer florero.
Así que, lejos de empezar a ser una serie repetitiva, como esperaba antes de ver la cuarta temporada, los guionistas me han sorprendido para bien con este cambio radical de tono.
