Temporadas: 1
Finalizada: ¿sí?
Tipo: Thriller.
Dónde verla: Prime.
Aunque la premisa es bastante increíble (dos sociópatas que coinciden en el espacio y el tiempo), la serie es entretenidísima y, aunque no inventa nada ni pasará a la historia, la devorarás de una sentada. Las dos protagonistas son Laura (una fantástica Robin Wright, que además es la directora de la serie) y Cherry (fantástica también Olivia Cooke, además de espectacularmente guapa), y el duelo entre ambas es adictivo. Laura es rica, dirige una pijísima galería de arte y todo parece maravilloso en su vida personal: está casada con un hombre que la quiere y tienen un hijo perfecto, Daniel. Pero, cuando Daniel se enamora de Cherry, una chica de otra clase social y que, a ojos de Laura, es bastante manipuladora, todo se va a torcer en el cuento de hadas.
Los capítulos nos muestran siempre el punto de vista de Laura y el de Cherry de los mismos eventos, y, aunque gran parte de los sucesos que llevan a la psicopatía final son malentendidos, como espectadoras nos queda meridianamente claro que estas dos mujeres están como regaderas: ambas comparten rasgos narcisistas y obsesivos, y la batalla entre ambas tiene una pieza clara a cobrarse: Daniel.
Supongo que cada una tendrá sus simpatías: yo soy del equipo de Cherry. Vale, está tarada, pero es nuestra tarada. Laura, protegida por el privilegio, se vuelve completamente loca cuando su hijo se enamora: lo que hace tras el accidente de escalada, cuando le dice a Cherry que está muerto y monta el tremendo tinglado que monta para que no se encuentren, es de demente absoluta. Ya, Cherry se raja a sí misma para culpar a Laura, entre otras cosas, lo sé. Pero Cherry lo hace para vengarse, y Laura, sin embargo, simplemente por celos, para separarla de su hijo. Así que, entre psicópata y psicópata, me quedo con Cherry.
Curiosidad: parte de la serie se desarrolla en España, en la provincia de Málaga, en el casoplón familiar. Tremendo.
