Temporadas: 3
Finalizada: sí.
Tipo: Adolescentes, comedia negra.
Dónde verla: Netflix.
Creo que con pocas series me he reído tantísimo como con Derry Girls. Ambientada en la década de los 90 en Irlanda del Norte, las protagonistas son cuatro adolescentes que estudian en un colegio de monjas: Erin, su prima Orla, Claire y Michelle. A ellas cuatro se une James, el primo inglés de Michelle, quien se traslada a vivir a Derry y que irá al mismo colegio: tiene que ir al de chicas porque temen por su integridad si va al masculino. Es inglés, no lo olvidemos…
Sobre toda la trama sobrevuela el final del conflicto del IRA, que Derry sufrió especialmente al ser una ciudad dividida entre barrios católicos (los que la llaman Derry) y protestantes (que la llaman Londonderry). El Sunday Bloody Sunday de la canción de U2 (cuando el ejército británico arremetió contra una manifestación de civiles católicos que pedían la liberación de presos políticos) se vivió aquí, entre muchas otras barbaridades. Así que todo eso ha moldeado a nuestras adolescentes: han crecido convencidas de ser una mierda y de que sus vidas no tienen valor, tienen la violencia totalmente naturalizada y todo, para ellas, debe vivirse al límite.
La influencia de la situación política es inevitable: en cada capítulo, desde la tele o desde la radio, se van lanzando las noticias, y siempre influyen en la trama. Cómo tratan a James, por ejemplo, lanzándole puyas constantemente por ser inglés, es una de las bases de la relación de los cinco adolescentes. Es una serie con un humor totalmente bestia, si no te gusta ese tipo de humor no te gustará. Tiene solo tres temporadas de pocos capítulos, aunque el final es un capítulo doble, en mi opinión maravilloso: tras esa seguridad de no tener futuro, la firma del Acuerdo del Viernes Santo devuelve a nuestras adolescentes la esperanza, y verlas después, encauzando sus vidas, es MARAVILLOSO.
Gracias, Lisa McGee, por hacer esta serie absolutamente brillante.
